viernes, 19 de diciembre de 2014

LA CREACION DE LA TIERRA

Conocido por los más diversos nombres: Popol Buj. Libro de Consejo. Libro sagrado, libro del Común o libro Nacional de los Quinchés, el Popol Vuh esel depositario de las ideas cosmogónicas  y las tradiciones culturales de los grupos indígenas que habitaron el territorio maya-quiché.
El Popol-Vuh fue escrito poco tiempo después de la conquista española y permaneció oculto por mas de ciento cincuenta años. Hasta en el siglo XVIII los indios quichés  conversos a la religión cristiana le hicieron llegar  el libro a odre dominco Francisco Ximénez.
El manuscrito estaba escrito en lengua quiché, con caracteres latinos y redactado por un autor anónimo. La primera parte del Popol-Vuh trata del origen del mundo y la creación del hombre. Aquí se ha tomado a cuenta el relato que nos da cuenta de la creación de la Tierra.




Esta la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Esta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques: sólo el cielo existía.
No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión.
No había nada junto que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo.
No había nada que  estuviera en pie; sello el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia.
Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos  bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban.



Llegó aqui entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumat. Hablaron, pues consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo,  juntaron sus palabras y su pensamiento.
Entonces se manifesto con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el corazón del cielo, que se llama Huracán.
El primero se llama Caculhá Huracán. El segundo es Chipi-Caculhá. El tercero es Raxa-Caculhá. Y estos tres son el corazón del cielo.
Entonces vinieron juntos Tepeu y Gucumatz; conferenciaren sobre la vidas y la claridad, el como se hará para que aclare y amanezca, quién será el que produzca el alimento y el sustento.

—¡Hágase así! ¡Que se llene el vacío!¡Que esta agua se retire y desocupe [el espacio], que surja la tierra y que se afirme! Así dijeron ¡Que aclare, que amanezca en el cielo y en la tierra! No habrá gloria ni grandes en nuestra creación  y formación hasta que exista la criatura humana, el hombre formado. Así dijeron.
Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación  de la tierra: —¡Tierra!—, dijeron,  y al instante fue hecha.
Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación,  cuando surgieron del agua las montañas;  y al instante crecieron las montañas. Solamente por un prodigio, sólo por arte de magia  se realizo la formación de las montañas y los valles; y al instantes brotaron juntos cipreses y pinares en la superficie.
Y así se lleno de alegria  Gucumatz, diciendo:
—¡Buena ha sido tu venida, Corazón del cielo; tú Huracán, y tú, Chipi-Caculhá, Raxa-Caculhá!
—Nuestra obra, nuestra creación será terminada — contestaron.
Primero se formo la Tierra, las montañas y los valles, se dividieron las corrientes de agua quedaron separadas cuando aparecieron las altas montañas.
Así fue la creación de la Tierra, que así son llamados los que primero la fecundaron, cuando el cielo estaba en suspenso y la tierra se hallaba sumergida dentro del agua.
De esta manera se perfeccionó la obra, cuando la ejecutaron después de pensar y meditar sobre su feliz terminación.




Fuente: POPOL-VUH

0 comentarios: