miércoles, 26 de mayo de 2010

LA COFRADIA - CAPITULO 6

VI


Iliac al dejar a Lucil y a su padre se reunió con sus hermanos en el castillo. El se había encargado de platicarles toda la conversación que su padre había tenido con Lucil
— ¿Tendrá todo esto que ver con la Elegida?— pregunto Lara
— Yo realmente quisiera saber lo que sucedió mientras la tuvieron cautiva — dijo Sirine
— Podemos saberlo por medio de magia — sugirió Azuer
— Muy cierto, con aquel pequeño en brujo que nos muestre el pasado — agrego Sirine
— Me temo que no está bien, ella estuvo muy cerca de Neiro y si nosotros hacemos magia él se enterará y entonces en ese tiempo se pueden cambiar las circunstancias y no solo podemos poner en peligro nuestras propias vidas sino también la de Lucil — alego Iliac
— De cuando acá tan preocupado por Lucil — dijo burlándose Azuer
— Chicos no empiecen, eso no importa ahora, el punto es que Iliac tiene razón y de no ser así las otras dos opciones que nos quedan son preguntarle a la Fuente o preguntarle a Lucil — explico Lara
— La primera es punto muerto por la Fuente jamás dirá nada sobre la Elegida si antes no le decimos quien es — agrego Sirine
— Y con Lucil no cuenten para que les platique lo que sucedió, no quiere hablar y con eso de que la estuvieron acosando con preguntas, ahora menos hablara — anexo Iliac
— Nos queda una última opción, la de hacerles de detectives privados, aun que se ha comprado que no somos muy buenos en esto, pero podemos intentarlo y sacar entre platica y platica por separado unas cosas a Lucil — sugirió Azuer
— Todo sería más fácil si pudiéramos saber qué es lo que piensa — dijo Sirine
— Porque crees que la protege la Fuente. Yo cada día estoy más seguro en que ella sabe muy bien quien es la Elegida aun que ella se empeñe en negárnoslo— observó Iliac
— Esperen se me ocurre una idea que en combinación con la de Azuer podría resultar. Qué tal si encontramos a la Elegida, digo existen muchos videales con muchos tipos de poderes en este vasto universo, simplemente tiene que tener el poder de la sanación que es que caracteriza a la Elegida y podemos alegar que con el tiempo adquirirá los demás poderes — explico Lara
— ¿Aja y cómo vas a explicar que si es la Elegida porque no puede entrar al castillo? — refuto Sirine
— Ahí es donde entra el detalle de que debido a la guerra tal vez haya algunos problemas en la magia o yo que sé. Lo importante es que debido a eso ella tendrá que vivir en el mismo edificio que Lucil y de ser así no se para que no se sienta sola tal vez ella y Lucil puedan compartir la misma casa lo que nos lleva a que nosotros podremos ir cuantas veces queramos a visitar a la Elegida y por ende vigilar de cerca de Lucil, además de que por las noches tendremos a alguien muy cercano — explico Lara
— Y que te hace pensar que nuestro padre y la misma Fuente nos creerán esa mentira — dijo Azuer — además para eso está Elther, no dices que ya volvió con ella
— Entonces para ello no es necesario tantas mentiras, simplemente Elther sabe lo que tiene que — dijo Iliac — aun que tal vez podríamos hacer algo más aparte de Elther un pequeño secreto
— La Fuente lo dirá sabes muy bien que…. — agrego Lara
— Se te olvida que la Fuente no puede decir nada si algo es marcado como secreto y si este no afecta a nadie. Y yo que sepa una mentira, no afecta a absolutamente a nadie— explico Azuer — A todo esto ¿tú qué opinas Iliac?
— No es que pensaba y creo que con todo lo que han dicho se me ha ocurrido una mejor idea, es muy cierto que no podemos saber en el pasado lo que sucedió, pero si podemos saber lo que sucede actualmente a la hora que nosotros queramos, con ese mismo hechizo podemos averiguar lo que está haciendo en este momento Lucil y como ella ahora está en Kara, nada nos impide saber qué es lo que hace y como dice Azuer la Fuente no tiene porque decir nada ya que estará marcado como secreto — comento Iliac — además de que estamos de acuerdo que Elther no se le separa para nada teniéndola aquí y con tanto tiempo de separación
— Me temo que hay un pequeño problema y es que estaríamos inflingiendo la Ley con eso. Estaríamos entrometiéndonos en la vida de una persona y eso es contra la ley, no se te olvide que está penado el conocer cada uno de los detalles de la vida de una persona y lamento decir que si hiciéramos eso la Fuente no guardaría silencio— contradijo Lara
— ¿Entonces qué es lo que sugieren? — pregunto Sirine
— Yo opino que deberíamos vigilarla de manera normal, sin meternos en tantos líos. Eso no está penado y clasificándolo como secreto la Fuente no tiene porque decirlo. Después de todo para que se hicieron las semidimensiones sino para ver sin ser vistos — sugirió Lara
— Eso me parece la mejor idea de todas, así ni ella se dará cuenta, ni nosotros nos meteremos en problemas — dijo Azuer
— Bien entonces creo que todos estamos a favor de esa idea, agregándoles solo que nos turnaremos para espiarla — agrego Iliac


Mientras tanto Lucil y Elther — quien ya estaba enterado de los sueños de su novia — salían de aquel edificio el cual sería su nueva casa, debían a reglar muchas cosas, pero en este caso el más importante para ella era el saber la realidad acerca de su nueva premonición la cual la llevaba a pensar en su propia destrucción, por lo que decidió ir con la Fuente.
— ¿Cómo te sientes en tu nuevo hogar? — pregunto la Fuente al llegar Lucil
— Muy extraña, pero lo que no comprendo es que si este lugar estaba en peligro por la llegada del ¿Cómo les dices?
— Del circulo interior — dijo Elther
— Si con la llegada del circulo interior, ¿cómo es que ahora están ellos aquí?
— Bueno es que debido a que tú te lograste reponer muy fácilmente, su estancia ya no pone en peligro a Kara, aparte de que ellos cada día que pasa renuevan su fuerza, la prueba de ello está frente a ti, puedes notar la diferencia en Elther, es muy sutil, pero estoy segura que lo has notado Lucil
Lucil miro a su novio y agrego
— Si solo tenía dudas, pensé que solo era mi imaginación
— Ellos no tardarán en darse cuenta — dijo Elther
— Ya lo han hecho — repuso la Fuente
— Otra cosa ¿Qué sabes de Rar?— interrumpió Lucil
— Lo que te dijo Iliac, además de que hay que mencionar de que es un ser de oscuridad uno de los menos poderosos en su legado pero si para nosotros porque nos supera en mucho a nuestra fuerza.
— ¿Y puede volver a la vida?
— Mucho se ha estipulado de su llegada, pero no podría llegar a asegurarlo. Aun que existen algunos escritos muy antiguos en Miriar que se habla de la llegada del imperio del Silencio gobernado por Rar y su gran poderío en el universo
— ¿En qué parte de Miriar?
— En un evangelio sagrado que se encuentra en la zona centro del Imperio de Neiro — dijo Elther
— ¿Sabes donde esta Neiro en estos momentos?
— Nuestros informes nos indican que en la zona suboriental, de la Comunidad Kariana
— ¿Cuánto tiempo tardaría en llegar Neiro de donde esta a donde se encuentra el Monasterio?
— Tres días
— No estarás pensando que vas a ir a Miriar Lucil es muy peligroso — dijo Elther preocupado
— Entonces creo que iré a Miriar. ¿Cómo son los Miriar? — dijo Lucil ignorando a Elther
— No son diferentes a los Humanos o a los Karianos, tú te diste cuenta de cómo eran Irene es una Miriana. Lo único que nos diferencia de ellos es la magia y los atuendos, por el primero simplemente con no utilizarla y en las ropas son como estas.
Explico la Fuente al mismo tiempo, que extendía un holograma con ropas algo extrañas, se componían de unas faldas que llegaban hasta el tobillo, compuesto de varios faldones al igual que la blusa que era muy holgada pero con distintas capas.
— Se ve que es muy estorboso
— Los nativos a si lo utilizan, además de llevar pintado las mujeres la mitad del rostro por un azul marino
— Bien entonces, solo tengo que caracterizarme de uno de ellos para poder confundirme en ese lugar
— ¿Tu vendrás?— pregunto Luci
— Que me queda si mi novia quiere ir al matadero, no me queda otra que seguirla — dijo Elther resignado
Lucil no tardo mucho en conseguir unas ropas exactamente iguales al holograma que le había mostrado la Fuente, para después arreglarse la cara con el mismo tiente el la mitad de su rostro. Mientras tanto Elther consiguió lo atuendo y un facigrama para no ser descubierto
— No deberías ir a ese lugar puede ser muy peligroso. Y en realidad si lo que te mueve son las dudas, de que puedan utilizar a Rar, para ello falta mucho— dijo la Fuente tratando de persuadir a Lucil
— Ella tiene razón Lu, solo nos arriesgaríamos — pidió Elther
— Si no quieres no vengas Elther, lo comprendo pero, tu fuente sabes como yo que es un hecho que ese ser vendrá. No quieras engañarme, lo sé
— ¿Tú no puedes saberlo? La única que sabía de su existencia era yo
— Sabes cómo me entere y también sabes que será nuestro fin con su llegada, debe de existir una manera para evitar su llegada
— Su llegada es inevitable como es el hecho de que nosotros somos mucho más débiles que el
— Si pero creo que podemos hacer algo, sino para que me llamaste, tu sabes también como yo que el futuro de este planeta se ve amenazado por Neiro, pero que es el comparado con el poder de Rar. ¿O existe alguien más que puede evitar nuestra destrucción?
— Si, pero eso aun no se los puedo decir, existe un ser a un más fuerte que no ha nacido, pero que nos puede salvar a todos. Es una leyenda al igual que Rar, pero en el caso de que el renaciera, este ser también tomaría conciencia de sí misma antes.
— No sé qué pretendes ocultándonoslo, pero si solo se trata de una leyenda, no podemos permitirnos ningún error. Por lo que yo si tengo que ir a ese lugar, yo solo he venido a este lugar a una cosa y es a tratar de mantener este planeta vivo, nada más. Y es lo que voy a hacer
— ¿Y yo que estoy pintado, pensé que habías aceptado todo esto por mi? Y ahora…
— Elther te amo, solo que no me agrada saber que no puedo seguir con mi vida por la culpa de alguien más

La Fuente no volvió a decir nada más después de escuchar a Lucil, en cuanto a ella, Elther se encargo de buscar las coordenadas correctas de Miriar. Ellos entraron sin más ni más a ese mundo del cual había oído hablar muchas veces, ella en un principio se imaginaba que sería muy parecido a Kara, pero fue muy fuerte su sorpresa al encontrarse en un lugar semidesértico, con un sol rojizo y penetrante, ahí los edificios no eran muy altos como en Kara y estaban compuestos en su gran mayoría de piedra caliza, era necesario llevar algo sobre el rostro para que no les molestara el sol.

Ellos caminaron con gran dificultad tapándose los ojos con su mano para poder ver a su alrededor. Era la primera vez para ambos en ese lugar y empezaban a pensar que sería más difícil de lo que había pensado el encontrar aquel monasterio. Elther se las arreglo para saber dónde estaba el monasterio llegando al amanecer del siguiente día a una gran urbe que ellos supusieron era la ciudad central — estaban agotados por el viaje pues no se atrevieron a utilizar las puertas dimensiónales por no llamar la atención — donde los edificios no tenían gran diferencia a la ciudad que había dejado atrás, solo con la pequeña diferencia que los transportes eran más avanzados y complejos que los que se utilizaban en aquella ciudad. Preguntando a algunos Mirianos pudieron llegar sin ningún problema al aquel monasterio, el cual se encontraba rodeado por elevados pillastres que simulaban un sequito de seguidores. En su interior se podían mostrar diferentes grabados, que por lo que pudo leer simulaba la historia de los Mirianos antes de la llegada de Neiro. El cual era un pueblo muy pobre recluido en los confines del universo y según las redacciones Neiro había llegado para liberarlos de las injusticias de los cuales habían sido presas por la Comunidad Kariana la principal era haberlos despojado de su última princesa de sangre real, acabando con el legado de siglos de vida.
Elther sufrió de rabio al leer ello, pero Lucil le calmo, también vieron varios murales que cubrían al monasterios ejemplificando la historia de Miriar, justo al frente se podía observar un ser hecho de piedra cubierto en su totalidad de una capa que señalaba al centro de monasterio donde se encontraba un montículo de oro con un gran libro sobre él. Lucil supuso que era lo que ella estaba buscando, pero le resultaría muy difícil llegar a él ya que se encontraba protegido por una cubierta de cristal, sin mencionar que se encontraba en el centro de una gran multitud que oraba en silencio.

Ambos decidieron que lo mejor ocultarse en algún rincón de aquel tétrico lugar y esperar al anochecer en que cerrarán las puertas y poder copiar aquel libro a su multifuncional.
Tuvieron que esperar hasta cerca de media noche para que el lugar se quedara vació. Ella se acerco silenciosamente a aquel libro debía hacerlo y sin fallas. Ella poso la punta de sus dedos en el cristal que protegía al libro, procurando que la luz del multifuncional traspasara el libro y lo pudiera cargar a su memoria, fue cuestión de algunos minutos para que esto quedará terminado. Lucil al lado de Elther que se encargaba de vigilar y ambos regresaron al anochecer del segundo día a Kara.
Mientras tanto en Comunidad el circulo estaba tratando de conseguir la localización exacta de Neiro, conociendo que el de alguna manera supo que había sido profanado el libro sagrado de Rar. Y planeaban contraatacar en cuanto se diera la oportunidad. Además de que debía de proteger la parte más débil de las fronteras de la Comunidad Kariana que era la parte suboriental. Elther tuvo que partir al instante con sus hermanos para planear la nuera estrategia de ataque, mientras dejo a Lucil en su nueva casa.


Lucil al siguiente día espero a su novio impaciente, deseaba conocer la nueva ciudad. El llego a los poco minutos, la saludo afablemente y abrió una puerta interdimensional, pronto se encontraron en el centro de una bulliciosa ciudad, en donde la mayoría eran jóvenes, que la veía con gran interés por las ropas que llevaba. Lucil camino a un escaparate ignorando a los demás, después viendo todo a su alrededor olvidándose por completo de Elther
— ¿Estas perdida? — se acerco un chico a preguntarle
Lucil quedo boqui abierta aquel joven era muy bien parecido.
— ¿Te encuentras bien? — volvió a preguntar el joven
— Mmm... Si... — respondió Lucil con una sonrisa tonta todavía algo embobada
— ¿Estas perdida? — volvió a repetir el joven
— No, está conmigo — dijo Elther de manera protectora
El joven se alejo asintiendo a Elther y observando a Lucil con una sonrisa
— Abra que ver, a ti hay que cuidarte en cualquier parte llamas demasiado la atención
— Yo no he hecho nada. Elther, ¿te puedo preguntar algo sin que te molestes?
— ¿Que pasa coqueta?— pregunto Elther aun serio
— Elther no he hecho nada, para que me digas eso
— Es solo una broma, no es necesario que hagas nada para que tengas a medio sequito tras de ti — dijo Elther sonriendo — ¿Qué me querías preguntar?
— ¿Dónde está la gente mayor y todos san también parecidos?
Elther rió y contesto entre sonrisas
— Los habitantes de la comunidad jamás envejecen físicamente, al menos en apariencia, porque como cualquiera algún día tendremos que morir. Y en Kara, los rasgos físicos de nuestra raza, se caracterizan por ello ya lo has visto a tu alrededor. Será mejor que vallamos a que te cambies de ropa estás llamando mucho la atención dijo él, mientras que una luz tenue iba cambian sus gastados jeans, por pantalones ligeros color hueso, su playera oscura por una camisa de lino blanco de manga corta y un sus zapatos de bota por unas sandalias.
— ¿Cómo hiciste eso? ¿Puedo tener uno de esos?
— ¿La Fuente no te dio un multifuncional?
— Si
— Con él lo puedes hacer, en la Comunidad, la mayor parte de nuestro eón, año para que me entiendas, es calurosa por eso usamos ropas muy ligeras. Debes cambiarte, vamos.
Elther la tomo de la mano y ambos penetraron en una hermosa estancia. Nadie atendía el lugar, ambos se entraron frente a un ordenador y vieron el catalogo de ropa, ella escogió un blusa sin manga rosa, una falda de tela gris en forma de picos que llevaba hasta el tobillo y una sandalias de piso. Elther la hizo pasar a los probadores, descargando la vestimenta, al instante apareció la ropa en un compartimento que se abrió para que la tomará Lucil.
— Te espero afuera — dijo Elther mientras ella iba los probadores
Lucil admiro lo sedoso de la ropa, la falda era satinada y cambiaba de color con el resplandor de la luz. Las sandalias eran tan cómodas, que más que zapatos eran como guantes para su pie.
— Te vez muy hermosa — dijo Elther admirándola y agrego sonriendo — creo que así vamos a tener más problemas que antes
— ¿Qué quieres decir?
— Nosotros, en especial los Karianos, en especial en esta ciudad. Amamos las cosas exóticas, somos asiduos admiradores de las bellezas. Y por ello todos son aquí muy conocedores de lo que les rodea en la galaxia y tu Lucil no eres nada común en este planeta
— No, digas tonterías — dijo ella sonrojándose — diles que solo tienen que ir a la Tierra, ahí hay muchas como yo
— Estas equivocada, tu esencia es diferente, tus rasgos con muy especiales. Tienes la belleza de una mujer Kariana porque tu padre es uno de nosotros, pero ella, te pareces mucho a tu madre y eso es lo que te hace más hermosa de lo que piensas
— No quiero hablar más de eso
— Yo solo respondí a tu pregunta
— Si, se lo que me quieres decir, hasta en la Comunidad soy un bicho raro
Elther se carcajeo y la beso, llevándola fuera de la estancia
— Luego me dices cuanto fue, pienso pagártelo
Elther sonrió afablemente
— Dentro de la Comunidad no se maneja el dinero, el medio de intercambio es tu trabajo. A ti no te pagan nada cuando trabajas, a cambio puedes tener lo que quieras, por ningún centavo.
— ¿Quieres decir que si alguien se quiere llevar toda la ropa lo puede hacer?
— Si, pero nadie lo hace, porque cualquier día puede obtenerlo por nada. Ya te acostumbraras a la manera de pensar de los Karianos.
— ¡Si tu lo dices!
Ambos entraron en el café y Elther pidió una especie de pan con relleno de algo a la pantalla holográfica que se encontraba en la mesa.
— Lucil lo probo algo inquieta, mientras Elther la miraba sonriente
— ¿Te gusta?
— Si tiene un sabor como a centeno y algo de avena
— Tienes razón
— ¿Quieres conoces el que será tu hogar? — pregunto Elther
— No dijiste que era peligroso entrar, mientras ellos estuvieran ahí
— Ya lo has hecho, el lugar donde se encuentra el hogar de la Fuente, es dentro del palacio y tu estuviste hace algunos días ahí
— Si, pero una cosa es entrar en donde está la Fuente y otra andar deambulando por el castillo
— En realidad yo no me refería a eso. Existen dos castillos uno es el Real Museo de Historia, ahí puedes encontrar todo sobre la historia de Kara, sus reyes, sus leyes, las leyendas, en fin todo lo que quieras saber desde cómo se formo el planeta hasta el mismo minuto en que estas parada ahí que es el que quiero que veamos pues es idéntico a el otro que es el Nurrudil de la Fonte, ahí es donde vivimos.
— ¿Por qué se llaman el circulo interior?
— Bueno el Circulo Interior está compuesto por cuatro personas los que se encargan de mantener el control interno de acuerdo a su zona dentro de la Comunidad Kariana además de salvaguardar a los Elegidos. Ósea hace a ti y a Iliac y a los seis integrantes de la protección de la comunidad, les llaman la Cofradía.
— No puedo creérmelo, ¡Mira la hora que es! — exclamo angustiado Elther — Amor, lamento decirte que tendremos que dejar la visita del museo para otro día
— Elther no tenemos ni una hora juntos
— Lo sé — dijo apenado — pero nuestra incursión en Miriar puso sobre a viso a Neiro y está planeando un nuevo ataque
— ¿Y porque no me lo habías dicho? — pregunto molesta Lucil
— Es que soy un egoísta, no quería que te alejaras de mi, pero los demás me estarán buscando dentro de poco para la reunión, a la cual no puedes ir porque no saben quién eres, además dijeron que tenían un nuevo plan que pondrían en práctica estos días. Te aviso que ellos te estarán vigilando.
— ¿Y entonces mañana te podré volver a ver?
— No, Lu. Esta reunión tardara días. No quiero que te preocupes por Neiro ahora, prometo que en cuanto esta odiosa juta termine, nos pondremos en serio a investigar todo sobre Rar, te enseñare a utilizar tu poderes y te apoyare en todo lo que pueda ¿sí?
Lucil le miro con un gesto de resinación y se despidió de él con una mueca en el rostro.


Ella salía casi del diario y a conocer la ciudad por lo que pudo descubrir que era muy hermosa debido a que tenia gran cantidad de edificios de diferentes diseños algunos era completamente circulares de cristal y algunos otros simulaban formas geométricas. Todos en su conjunto tenias algo en común pero muy diferentes entre ellos. Además se daba cuenta de que las personas que caminaba por las aceras siempre estaban muy sonrientes y de buen humor. Lo que más asombro a Lucil fueron sus hermosos jardines colgantes que se localizaban muy por encima de los edificios y que ella pudo ver con mucha más claridad la primera vez que vio la ciudad de lejos.


En el Real Museo de Historia pudo encontrar muchas cosas de cómo se fue convirtiendo Kara en lo que es ahora, así como encontrar la razón por la cual desde tiempo inmemorables existían personas que se encargaban del cuidado del planeta, haciéndose con el tiempo más poderosos hasta lo que hoy en día se conocía, también supo que dichas personas solían ser siempre seres de luz y que cada cierto tiempo se turnaban para llevar a cabo su misión. Ella estaba impresionada por la cultura que estaba frente a ella pues de cierta manera había logrado mantener el equilibrio en todos los sentidos — como alguna vez se lo había dicho la Fuente. El Museo de Historia era totalmente igual tanto por fuera como por dentro al Nurrudil de la Fonte — debido a que no se podía entrar en este último se hizo uno igual para que el público en general pudiera disfrutar conociendo cada uno de los rincones del castillo—. La mayoría de las explicaciones se encontraban sobre los tableros holográmicos que presentaban ejemplos de cada una de las cosas que se presentaban en el museo, además de preservar las habitaciones tales como se encontraban en Nurrudil de la Fonte.

Con la ausencia de Elther, ella pasaba mucho más tiempo conociendo diferentes lugares dentro de Kara. Lo que más le gustaba era quedarse en un Jardín colgante de la parte sur de la ciudad llamado Yoshur-4b. Esa tarde se encontraba ahí sentada bajo unos sicomoros platicando con la Fuente.
— ¿Cual es la razón por la cual, no has revisado aquellos escritos de Rar? — dijo en un murmullo la Fuente que solo pudo escuchar Lucil
— Sabes que me vigilan, no puedo ser
— El tiempo es valioso y no se puede perder. Neiro no lo ha perdido y ahora se encuentra mejor posicionado. Se ha convertido en uno de los enemigos más fuertes que allá tenido Kara
— Lo se. ¿Pero qué puedo hacer yo ante eso? Elther prometió mantenerme informada, pero ya desde que empezaron esas odiosas juntas desde hace dos semanas que no sé nada de él. ¿No sé si los demás estén haciendo al propósito en mantenerle ocupados? En cambio ellos se toman su tiempo hasta para vigilar el más mínimo movimiento
— Ellos solo se están encargando de su deber y del tu yo que es proteger a los habitantes de la Comunidad Kariana
— Si me lo has dicho varias veces pero ¿Cómo?
— Como ahora sabes el circulo interior se encarga de proteger toda Kara de acuerdo a los puntos cardinales, pero tu como Iliac deben de encargarse de vigilar más de cerca esa paz, ya que a veces no es suficiente la ayuda que se puede dar de parte del Circulo Interior
— ¿Cómo protegen ellos ahora a la Comunidad?
— Por medio de magia, pero muy abstracta ya que se debe estar integrada la Cofradía para poder protegerla realmente
— Si pero no puedo hacer nada en cuanto a eso ya que en primera ellos no saben la verdad y en segunda no sé qué es lo que me quieres decir con la Integración de la Cofradía, ¿no se supone que ya estamos todos?
— Si pero se debe hacer un ritual de pacto, hasta ese día no se podrá decir que la Cofradía esta completa.
— Y mientras eso sucede que puedo hacer para proteger a la Comunidad. Porque olvídalo por completo si piensas que voy a decir la verdad
— La verdad caerá por su propio peso, pero tú por ser la Elegida no solo te debes preocupar por los males externos sino también de los problemas que aquejan a la Comunidad, para lo cual debes emplear tu ingenio.
— ¡Ósea que no me vas a ayudar! Y por lo visto como mis lindos hermanos se empeñan en mantener alejado de mi a Elther tendré que hacerlo sola ¿Verdad?
— Elther por el momento está ayudando a enfrentar a Neiro al igual que Iliac y yo solo estoy para auxiliarte en los momentos difíciles, pero tú debes de empezar a responsabilizarte de lo que ahora es tu realidad
— ¡De lo que ahora es mi realidad o de lo que me obligaron a que fuera mi realidad! Pero muy bien si así son las cosas entonces ya veo que como siempre ha sido solo cuento conmigo y nadie más— contesto furiosa Lucil. Está bien entonces solo me queda decir que yo haré lo que es necesario para resolver mis problemas, para cumplir con lo que es mi deber y que nunca más te molestare con estupideces y si Elther prefiere enfrentar a Neiro a ayudarme pues que también que le aproveche, gracias por nada.
—Lucil no son así las cosas — dijo la Fuente algo consternada
— Pido reciprocidad, si ahora seré responsable, lo pido al 100%, así que te pediré que NO ME A HABLES MÁS al menos que sea muy necesario y dile a mis amados hermanos que gracias por robarme a mi novio, mi único apoyo.
Desde ese momento la Fuente no se escucho más en el multifuncional de Lucil. Ella se encontraba muy herida y consternada, no sabía cómo actuar o que hacer y Elther no era ni siquiera capaz de hablarle por él multifuncional. Ella había intentado hablar con él, pero el constante silencio solo fue su respuesta. De cierta manera la Fuente tenía razón ella nunca había sido dependiente de nadie. Por lo que tuvo que verse obligada a volver a los libros — que en un principio había revisado para su primer encuentro con Neiro. A un así ella se sentía muy molesta porque empezaba a ver a la Fuente como una compañera y amiga que podía contar con ella en cualquier momento pero una vez más le había demostrado los hechos que se había equivocado y Elther que tanto le había prometido, cuando más lo necesitaba con quien realmente estaba era con ellos y con ella, aun pese a la verdad — al menos ella lo sentía así ya que el orgullo que siempre la había caracterizado no la dejaba ver la verdad que solamente era el hacer la independiente en su nueva realidad y Elther que había insistido él personalmente a la misión.

Es lógico también pensar que al escuchar esto Sirine quién en esos momentos era la indicada para vigilar a Lucil, haya corrido para avisarle a sus hermanos lo que había sucedido.
— ¡Bromeas! Pero... ¿Con quién crees que haya estado platicando?— pregunto Azuer
— Pues no lo sé en un principio no me atrevía a acercarme porque desde hace algunos días como que voltea a su alrededor buscando a alguien y yo casi estoy segura que ya se está dando cuenta de que la vigilamos — repuso Sirine — todo sería más fácil si Elther no hubiera ido haya.
— Sí, creo que tienes mucha razón; pero que podíamos hacer si él se empeño en ir pese a que Iliac era el más indicado para el trabajo . A un que casi estoy seguro que con quien hablaba era con la Elegida — explico Sirine
— No, yo más bien pienso que se trataba de alguien más ya que, ella le ayudo a salir de lo que paso con Neiro — refuto Lara
— ¡A protegerla a ella o a nosotros! — exclamo Iliac que se había mantenido al margen de la plática — Porque si piensas en lo que ha sucedido, así fue, no estuvo ahí en las contadas veces en que ella tuvo problemas, solo Elther y que paso aquella vez en España en que yo casi estoy seguro que fue por su causa y quién le ayudo en ese momento, solo sus amigos, ¿no es así?
— Entonces estás de acuerdo en que fue ella— afirmo Sirine
— No — repuso Iliac
— Primero das algunas razones en las que afirmas prácticamente que es ella y después lo niegas ¿por qué? — protesto Lara
— Porque quién es quién manda, quien dispone, quien siempre nos quita su ayuda y solo nos la da cuando realmente la necesitamos, quien dice siempre que debemos ser responsables de nuestros actos — explico Iliac
— Mi padre jamás le habla así a Lucil — menciono Azuer
— ¡LA FUENTE! — exclamo Sirine quien había analizado las cosas palabra a palabra
— Exacto la Fuente — repitió Iliac — porque quién sino ella siempre no habla de los mismo además si se ponen a pensar Lucil siempre nos ha querido ayudar con lo de Irene, pero ha dicho que ella no sabe quiénes la Elegida. Y con lo que respecta a ella al menos prefiere callar antes de decirnos una mentira — explico Iliac (de lo cual solo la mitad era la verdad ya que no había llegado a saber muy bien que tan lejos llegaría Lucil para seguir ocultando la verdad, como mentir).
— Pero entonces quien mantenía contacto con ella era con la Fuente— señalo Lara
— Si por medio de magia —agrego Sirine
— Ahora entiendo porque sus desequilibrio emocional — comento Azuer— es muy difícil controlar lo que se siente más cuando en esos momentos la Fuente se encontraba en crisis, casi podría jurar que ella fue la causante de aquellos cambios de humor que me platicaron
— Tienes mucha razón, eso también explicaría sus desmayos, recuerde que el último prácticamente lo tubo cuando sucedieron dos inestabilidades muy importantes, la perdida de Azuer y el ataque que hizo la diferencia en ese momento de Kara con Neiro— expuso Sirine
— Pero entonces si se están dando cuenta de lo que esta sucediendo al decir eso, que debido a que la Elegida a un no es conocida, en quien recae todo ahora es en Lucil — agrego Lara
— Si, Si pero no puedo creer que la Fuente haga responsable a un ser que no tiene nada con que protegerse, solo por proteger a la Elegida. Yo jamás había pensado que ella fuera así. — dijo Iliac bastante perplejo
— Ahora como habrán hecho para que Lucil aceptase todo esto, porque ustedes saben bien que ella no es una persona que deje manipular— comento Elther
— Pues sea lo que sea debemos averiguarlo todo. Por cierto creo que ya es tiempo que volvamos a vigilarla ¿no creen? — pregunto Iliac
— No vale la pena, la deje leyendo algunos escritos de Kara — comento Sirine
— ¿De qué tipo? — pregunto Lara
— Historia — contesto Sirine — por lo que escuche debe conocer todo sobre nosotros y la Comunidad Kariana, para poder saber cómo actuar
Después de eso se mantuvieron muy ocupados comentando el siguiente ataque en la reunión del siguiente día y lo que tal vez podría hacer Lucil por la Elegida, como averiguar cómo eran ellos, o algunas otras cosas que la Fuente jamás les diría. Ellos jamás se llegarían a imaginar que era mucho más que debía hacer Lucil. Pasado algún tiempo Lucil se olvido por completo de aquel libro que la había llevado a Miriar y en su lugar solo se dedicaba a estudiar por los días de manera normal algunos libros de magia o historia pero por la noche lo hacía como los Karianos acostumbraban a hacerlo, se había topado varias veces con libros muy interesantes pero a los cuales no tenía acceso. Por lo que decidió preguntar a sus hermanos — quienes siempre la visitaban por lo menos dos veces a la semana, siempre encontrándola haciendo lo mismo, estudiando— contestándoles estos que se trataba de libros de magia muy antiguos, algunas veces ellos mismo los abrían, pero algunas otras veces simplemente le decían “No creo que te convenga leer eso”. Por su parte ella preguntaba por Elther, pero siempre le contestaba los mismo “Aún siguen en misión, no desesperes, pronto regresará”.


Omed quien siempre se encontraba trabajando para el bienestar de la Comunidad Kariana había quedado con el Consejo de la Comunidad una junta muy importante la cual habían retrasado por las reuniones para combatir las legiones cada día se veían más desprovistas de ayuda debido a que los regimientos de Neiro aumentaban día adía provocando mayores desastres gracias a que gran parte de la región virgen estaban empezando a tener acuerdos con dicho planeta, esto se había empezado a dar desde el momento en que la Comunidad Kariana había cerrado la circulación desproveyendo por completo a algunos planetas de la región virgen que tenían trato con ella. Aunado a esto Neiro planteaba una situación bastante benéfica para ellos, pues se verían beneficiados directamente con nueva tecnología si es que fuese derrotada Kara. Por lo que habían empezado a reunir sus formaciones dentro del único lugar en que existía una posibilidad para entrar definitivamente a Kara — por la zona suboriental al cual estaba junto al la región virgen. Por otro lado Neiro tenía por completo control de esta situación y empezaba a presionar a Kara ya que había sido tantos sus avances en la milicia recientemente que mantenía totalmente rodeada a la región Kariana.

Así estaban las cosas en el exterior, mientras que el circulo interior no estuviese al cien por ciento existiría la posibilidad de un contraataque inminente quedando la Fuente totalmente desprovista de ayuda alguna, solo tendría que combatir con su tecnología y su propio ejercito el cual no estaba en sus mejores condiciones ya que por siglos la Comunidad Kariana había permanecido en Paz y hacia muchísimo tiempo que no se dedicaba ningún medio para producir armas de guerra y mucho menos nuevas técnicas de ataque, por lo que en esto Neiro era muchísimo más superior a los Karianos causa de sus grandes conquista hasta ese día. Ese era uno de los puntos por lo que le preocupaba a la Fuente sobre manera el que la Elegida a un no estuviera lista, ni que el circulo interior supiera quien fuese y es que todo esto descansaba en una antigua maldición al revelar directamente la Fuente el nombre y paradero de la Elegida si saber el circulo interior antes esta información simplemente sería la destrucción total de la Comunidad Kariana.
Para Lucil los días se convirtieron en una eternidad, no conseguía como hallar una protección para Kara.
— Estoy harta no encuentro nada que me pueda servir — dijo furiosa Lucil aventando todas las anotaciones que había hecho, de los libros que había revisado.
Salió de la estancia mirando hacia el cielo estrellado decidiendo que mañana seguiría con su búsqueda, que cada día consideraba más inútil. Esa noche fue parecida a muchas de las que ya había tenido antes, sentada bajo aquel árbol en que tanto le gusta estar revisaba como de costumbre aquel listado de libros de ya empezaba a memorizar y que tanto conocía, pero de pronto le apareció un apartado un libro que le llamo la atención desde el momento en que leyó el nombre y así una vez más como muchas de las otras noche se despertó Lucil, esta vez con el nombre de aquel libro que repetía sin cesar en su memoria para evitar olvidarlo. Sin esperar un minuto más olvido su cansancio y busco aquel libro una y varias veces siempre encontrando aquella respuesta que parpadeaba con letras grandes en la pantalla, cada qué vez que tecleaba aquel nombre. Permaneció varias horas intentando encontrar aquel libro sin ningún éxito. Pero esta vez no conteniendo más su furia corrió a aquella cámara en que habitaba la Fuente.
— Necesito acceso a todos los libros que haya — exigió Lucil de muy mala manera
— Ya lo tienes — contesto tranquilamente la Fuente
Lucil volvió a berrear sabiendo que le decía la verdad, deseando con todo su ser, saber la manera para poder conseguir aquel libro en el que tanto pensaba. En ese momento se vio a si misma poniendo sobre una consola holográfica una piedra pequeña muy brillante.
— Me podrías dar un pedazo tuyo — pidió cortésmente a la Fuente, cambiando por completo su tono de voz
— ¿Un pedazo mío? — pregunto la Fuente
— Si he leído que pequeños fragmentos tuyos son dados a los planetas de la Comunidad Kariana para poder mantener comunicación y protección. Por eso considero que es indoloro
Al instante apareció un rallo de luz del techo de la cámara que cubrió la Fuente, al lugar exacto de donde Lucil estaba parada. Lucil volteo a ver aquella luz descubriendo que en su interior, se encontraba una diminuta parte de la Fuente. Lucil la tomo y dio las gracias aceleradamente para después perderse en la puerta que la llevaría de nuevo a su cuarto. Ella la observo detenidamente por unos instantes para después hallar la forma de sacar aquel holograma que había visto en su visión, sobra decir que tardo casi hasta el amanecer para al fin pudo lograrlo colocando aquel diminuto trozo de la Fuente sobre el holograma, para probar que se hacían uno solo, tomando por unos instantes aquel holograma una tonalidad muy brillante para después quedar igual que antes de unirse con aquel trozo de piedra. Ella busco al instante el título del libro, sorprendiéndose por completo que ahí estaba. Resultaba ser un libro mucho más antiguo de los que ya había revisado, al parecer era una viejo volumen de una enciclopedia de magia, hechicería y verdad que había hecho los iniciadores de una de las madres de la civilizaciones que habían llamado a la Fuente a ese planeta. Este libro estaba escrito de manera muy extraña, pero no significo gran problema para Lucil comprenderlo — ya que desde que a Lucil le había puesto aquel dispositivo que le permitía manejar su multifuncional, podía entender cualquier idioma (escrito o hablado) que se le presentara por más antiguo que fuese— , encontrando dentro del muchos tipos de hechizos, pero el que más le llamo la atención fue uno estilo vudú; implicaba sangre y muchas cosas personales, pero que resultaba ser bastante interesante, presumía ser una buena llave para lo que ella estaba buscando — la protección y solución de los problemas Karianos.

Lucil al instante cargo a su memoria toda la información de aquel libro quedando satisfecha por su hallazgo, quedo exhausta al caer la mañana.
— Pues parece ser que alguien se desvelo muchísimo anoche — murmuro Lara a Azuer quienes se encontraban vigilando a Lucil
— ¿Crees que se despierte pronto?— pregunto Azuer
— ¿Cómo vas con Sirine?
— ¿Qué con ella?
— Bueno, has pasado mucho tiempo con ella
— ¿Te refieres si ella y yo, andamos? — pregunto Azuer, ella asintió dando a entender que era muy lógico
— Solo somos buenos amigos
— Eres tan indeciso como Iliac
— Que Iliac no te escuche decirlo, porque se enojara. Además de todos creo que es único que menos suerte tiene
— Si pobre, el es el más infortunado de todos. Y pensar que papá lo obligara a iniciar una relación con alguien a quién no ama.
— Saident y el se aman por sobre todas las cosas. Sabes en un principio pensé que él sentía algo por Lucil, pero cuando conoció a Saident en Uriel cambio por completo
— Si mi padre supiera que sale a la Región Virgen y que es para verse con una mujer, lo mataría. Pobre de Elther de saber lo que hace su hermano jamás se hubiera arriesgado y mucho menos dejara a su novia
— Si ya sabes lo que piensa mi padre con respecto a esto, no entiendo ni como se atrevió a decirle Elther. Aun que si entiendo porque. Es muy hermosa
— Eres igual que todos.
— No puedes negar lo, Te acuerdas de lo que dijo mi padre — alego Azuer entre risas
— “Por encima de todo está el deber” — ambos repitieron al unísono

Lucil durmió plácidamente por más de doce hora despertando casi al ocaso de ese día. Ella no podía perder más tiempo y lo primero que debía hacer era deshacerse de los intrusos para evitar que aquel conjuro que no debía ser visto por nadie no tuviera efecto. Por lo que empleo un pequeño hechizo que le fue de gran ayuda ya que realizar una esfera perfecta en la que solamente podía entrar ella debido a un pacto de sangre fue que realizo una pequeña muñequita igual a ella, con una ropa que hubiera utilizado por lo menos cinco veces y que le hubiera pertenecido al menos desde hace cinco años, tuvo que utilizar su propio cabello para su representación en trapo firmando con un pacto de sangre en el interior izquierdo y mencionando un hechizo que decía así, al verter su sangre en la muñeca:

Ser hecho por mis propias manos engendra una y mil entelequias, las que se han necesarias, para mi fin que es proteger a todos aquellos que creen en mi y en la Fuente de todo aquel que quiera hacerle daño. Dándoles el poder de consagrar mi esencia, mi poder y mi mandato en el facsímile que he creado y que sello con mi sangre en el corazón de este, mi nuevo servidor.

Lucil la cosió muy bien y la sello en un bolso negro, para después pedir con todo su ser se abriese una puerta que diese a un lugar en la que jamás pudiera ser encontrado aquel hechizo — ya que de ser así el hechizo ya no tendría efecto.
Ideo también una forma para aquella nueva sombra, el cual era un ser— no tenía forma si alguna vez fuera descubierto— oculto por una capa entre azulado y plateado que destellaba un fulgor bastante bello; llamada en el mundo de la magia como entelequia protectora.

Esa noche ella tuvo un extraño presentimiento incompresible que se cernió sobre ella yendo sin motivo alguno a la nave de Neiro al instante escucharlo hablar
— Ellos jamás se podrán dar cuenta, todo está trazado, aquel a quien llaman su única salvación nos entregara a Kara— decía Neiro
Mientras que Lucil era sorprendida por unos oficiales y al instante la llevaban a la presencia de Neiro
— Señor hemos encontrado un espía a bordo— dijo el soldado
— ¿Quién eres? —pregunto Neiro enojado
— Soy Evel — Lucil no sabía porque había dicho aquello
— ¡Evel! No me interesa como te llames, pero si reconozco tu cara eres la hija de aquel mal nacido Hinior de Kara. ¿Cómo llegaste aquí?— exigió Neiro
— No se— dijo titubeante Lucil
— Sabes creo que eso no importa, ahora que estás aquí tu me servirás para mucho. Pero primero dime niña ¿qué diría tu padre si supiera que te convertirás en mi amante? ¿Sabes que es un desfibrilador cerebral?— pregunto sádicamente Neiro, para después murmurar unas palabras y caer inconsciente Lucil
Lucil despertó en una habitación muy hermosa y a sus pies se encontraba Neiro al verlo ella no recordó el miedo que sentía por el o lo que había hecho con Kara, solo existía en su cabeza y en su corazón un deseo inexorable de verle, abrazarlo y decirle cuanto lo amaba.
Ella se incorporo rápidamente al ver que la veía con una mirada burlona mientras ella se le echaba en los brazos murmurándole cuanto lo amaba. Ante esto Neiro no supo como reaccionar.
— Mi amor que pasa ¿es que ya no me amas? — pregunto sollozante Lucil
— No solo que me sorprendes...
— Ya ni siquiera recuerdas mi nombre — rompió a llorar Lucil
— Perdóname chiquilla es que tengo muchas preocupaciones— suplico Neiro por primera vez en su vida al ver la reclamante escena
— Mientras que tu ya olvidaste todo lo que éramos y somos. Yo siempre lo recordare. Será mi razón de vivir — sollozo amargamente Lucil
— No digas eso, es que ...
— Es que ha habido tantas que ¿cómo pedirte que recuerdes mi nombre? Que no significa más que un número en tu lista interminable— dijo Lucil con la voz destrozada
— Lucil recuerdo tu nombre, chiquilla
Lucil estallo en sollozos a un mayores, Neiro se acerco tiernamente y la tomo entre sus brazos para después levantarle la mirada y decirle
— Ya no llores no hay razón
— Ese no es mi nombre
Neiro se extrañado ante esas palabras ya que no pensó que a tal extremo se le hubiese cambiado al menos el no lo había pedido así. Lucil continuo hablando ante su silencio
— Mi nombre es Evel y llevamos más de un año juntos. O es que ya ni siquiera te acuerdas de eso
Neiro quedo consternado ante la respuesta y sin previo aviso salió de aquella habitación dejando completamente desconsolada a Lucil (Evel).
—¿Qué hicieron con esa chiquilla?— pregunto furioso Neiro encarados sus soldados — Ordene que la deseaba como mi amante y que odiara a su padre por sobre todas las cosas
— Mi señor... yo...— dijo titubeante uno de los soldados
— Yo que. Habla ya
— Nosotros hicimos lo que nos pidió señor— empezó a hablar un soldado que acababa de entrar a la sala y que Neiro tenía en alta estima— ella ahora lo ama a ustedes por encima de todas las cosas y además de arreglar algunos sentimientos para que usted pueda utilizar la información que la chica tiene como usted quiera.
— Ya veo muy bien. Fue muy bueno el trabajo
Más tarde se reunió con Evel y después de haberle pedido disculpas por su garrafal error, él le platico una de sus principales ideas todo para tener cierta información de Kara
— Ves esto, esta es la localización central de las naves, yo siempre lo guardo en aquel estante — dijo Neiro—
— Pero no es peligroso cual quiera se lo puede llevar— comento Evel
— No porque todos buscan en los lugares que piensan más seguros y no en los más obvios. Siempre me ha resultado. Pero dime cual crees que fuera la reacción de tu padre al saber que intentaremos entrar a la Comunidad Kariana.
— Amor muchas veces he intentado ayudarte, pero esta es definitiva en tus planes, ahora yo cuento con un control absoluto de sombras que están dentro de Kara. Dime qué pasaría si esas sombras en lugar de beneficiar a Kara te benefician a ti.
— Como lograste hacer eso, eso es magia muy avanzada
— Tienes de tu parte a la Elegida — Neiro quedo estupefacto
— Sea como sea yo puedo atacar por fuera en los puntos estratégicos que tengo aquí — dijo señalando Neiro el microchip que tenía en su mesa de dormir — y tu atacando por dentro, pronto Kara será nuestra.
— No amor será tuya. Porque yo seré solo tu humilde servidora
— Te amo.
— Te amo. Y para demostrarte cuento te amo. Yo misma destruiré al círculo interior.

— NO, NO, NO — gritaba Lucil totalmente consternada
Se levanto rápidamente rompiendo por completo el circulo en el que se encontraba y que la protegía del exterior. Elther quien esperaba impaciente con Lara se acercaron
— Será mejor que te vayas — dijo Elther al ver que Lucil gritaba descontroladamente y sollozando
— No piensas que será mejor que pidamos ayuda
— No solo necesita algo de apoyo, no nos vigilen yo les diré todos después ¿quieres?
Lara acepto de mala gana dejándolos solos. Mientras tanto Elther intentaba hacer entr4ar en razón a Lucil pataleaba aun medio dormida
— Pequeña despierta — dijo Elther mientras intentaba penetrar inútilmente en su inconsciente
Lucil tardo aun algunos segundos más en tener control sobre sí misma. Al despertar y verlo nuevamente se hecho en sus brazos y le conto todo su sueño.
— ¡Entonces de nada sirvió que yo entrara de espía en su nave, la información que tengo es errónea!
— ¡Porque lo hiciste, eres un tonto! ¿Cómo es que los demás permitieron esto?
— Nena no te enojes, no fue a Imitón donde entre, pero si tratamos de conseguir información de algunos de sus aliados, es por eso que me tarde en volver
— Aun así fue muy peligroso
— El sabe algo, y estoy segura que Irene le dio la información, ¿el tonto de tu hermano le pudo haber dado algo de información de los ataque?
— Mi padre de lo va a matar. Hemos estado pensando que había infiltrados, pero nunca tome en cuenta a Irene, estoy casi seguro que pudo obtener de Iliac, los puntos estratégicos de ataque que llevábamos planeando desde hacia meses.
— Pues es eso
— ¿Y qué vamos hacer?
— Aprovechar la información que tenemos y atacar definitivamente.
— Pero ellos no saben nada
— Eso es un gran problema pero no podemos detenernos, solo por que los demás no saben que soy la Elegida

Aquellas palabras resonaron en el viento por mucho rato, al menos así les pareció a los hermanos quienes acudieron al instante reuniéndose con Lara en la dimensión en que acostumbraban a vigilar a Lucil, al escucharlo salieron de ahí. Sin poderlo creer.
— Es que no puede ser — dijo Iliac— ¡Es imposible!¿Cómo pudo ocultarnos una cosa así, desde cuando lo sabía el?
— Es que ahora entiendo todo. La Fuente muchas veces nos lo intento mostrar y nosotros estuvimos tan ciegos en no querer verlo— comento Azuer
— Pero ¿porque no quiere que lo sepamos?— pregunto Sirine
— ¡Eso no puede ser cierto!— exclamo Iliac
— Pues yo si pienso que sea verdad, solo piensen la familiaridad con la que platica con la Fuente, su aparición en aquel lugar cuando nos despertó y además todo lo que descubrieron que decía, sobre nosotros como si ya nos conociera, acuérdense que hablaba sobre una persona Irene y como la amabas— dijo Azuer dirigiéndose a sus hermanos principalmente a Iliac quién aun permanecía incrédulo
— Tu mismo lo decías con quién hablo hace algún tiempo con la Fuente y que le exigía que fuese responsable. Ahora entiendo porque le exigía eso — sugirió Lara
— Si acuérdense que en esos días solo se la pasaba conociendo Kara, olvidándose por completo de todo — agrego Sirine
— Pero ¿por qué nunca nos dimos cuenta de nada?— pregunto Iliac
— Pues al parecer es mucho más lista y fuerte que nosotros — considero Azuer
— O más bien nosotros no quisimos ver la realidad, sino hasta hora. La verdad siempre estuvo frente a nosotros. Cuantas veces ella no hizo comentarios extraños y nosotros siempre en medio de la oscuridad, sin querer ver más allá
— Pues aun que sea o no sea cierto lo que me preocupa es que si realmente es ella por lo visto no ha hecho nada para cambiar nuestra situación ¡Si es que es realmente la Elegida! ¿qué esperanza podemos tener? — hablo Iliac quién se había sumido en sus pensamientos— sugiero que antes de afirmar que es la Elegida esperemos más tiempo, porque de ser ella nos esperan malas muy malas expectativas porque lleva varios meses en Kara y nuestra situación cada día es más crítica.
Todos guardaron silencio al escuchar estas palabras comprendiendo que sería la inminente derrota de la Comunidad Kariana aun existiendo la Cofradía

Unos días después tanto ellos como Lucil habían recuperado su calma y habían decidido ponerla aprueba y nada mejor para eso como la dimensión de entrenamiento, en donde ellos habían aprendido a dominar sus poderes.
— Te gustara además más de medio año que no hacemos nada juntos — comentaba Iliac mientras la llevaba a la dimensión de pruebas donde ya lo esperaban los demás mientras Elther les veía suspicaz
— ¡Nosotros nunca hemos hecho nada juntos! — exclamo extrañada Lucil que miro a su vez a su novio, quien le regreso la mirada sin entender
— Quiero decir platicar y eso y con respecto a lo otro nunca es tarde para comenzar y que mejor con esto.
Al llegar ahí Lara quien ya se encontraba dentro de aquella dimensión era monitoreada por una sería cámaras y computadoras que estaban conectadas a aquella dimensión, por ellas podías observar todo lo que hacía así como su condición física, etc.
Lucil quedo impresionada al observar como luchaba cada uno con sus poderes para defenderse de los enemigos imaginarios que se interponían en su camino. El último en pasar fue Iliac y el más impresionante ya que hizo una gama de combinaciones de muchas técnicas de combate que al parecer manejaba a la perfección todos los poderes de sus demás hermanos.
— He terminado y no baja mi marca. Ahora te toca a ti — sugirió Iliac a Lucil que lo miraba impresionada
— Yo no tengo nada que ver con ustedes. No tengo ningún poder como ustedes
A este comentario todos guardaron silencio por un momento, mirándose entre ellos
— Vamos no te va a pasar nada — animo Azuer rompiendo aquel silencio
— No es peligroso nena, ya has visto — aseguro Elther, a la vez algo nervioso
— Además son imaginarios. No te pueden hacer nada— explico Iliac
— Aja... Y como me voy a defender con mordiscos, patadas y pellizcos — bromeo Lucil
— Pues si...— agrego Lara riéndose también
— ¡No! — dijo de buen humor Lucil
— Si ándale no hagas del rogar — comento Sirine quién ya la llevaba arrastras a la entrada de la dimensión ayudada después por sus demás hermanos, mientras Elther les miraba interrogante tratando de comprender su cambio de actitud
No falta decir que Lucil terminó cediendo viéndose rodeada por extraños que la iban acorralando poco a poco y ella no pudo hacer nada, pero en aquel momento se obscureció todo, sentía como alguien la miraba, alguien a quien ella no podía ver, alguien a quien ya conocía, alguien por el cual sentía el más horrible pavor, sentía como se acercaba. Ella miraba hacia todas direcciones sin poder ver nada, temerosa de ser atacada y no poderse defender— ya que no podía dominar las técnicas de sus hermanos como Iliac— después de algunos segundos de persecución aquel ser sin forma la atravesó por completo — como la primera vez en que ella lo había visto— quedando totalmente inconsciente.

**********


Unos minutos después despertaba en la cama de un hospital totalmente consternada.
— ¿Qué es lo que te sucedió? — pregunto Elther algo preocupado
Lucil no contesto, solo guardo silencio tratando de asimilar lo que había sucedido ya que aun no sabia si lo había soñado o si había sido real.
— Lucil sabemos quién eres. Te exigimos nos digas lo que sucedió— dijo furioso Iliac, Elther le miro furioso
— Sucedió lo que siempre pasa. Y como siempre nunca entiendo nada — dijo Lucil asimilando que había sido una premonición más vio a su novio tratando de pedir ayuda, el intento subsanar la situación, pero fue interrumpido antes de empezar por sus hermanos
— ¡Mentira! — dijeron todos
— ¿Entonces que sucedió, no comprendo? — pregunto algo desesperada Lucil
— Lucil no hagas más dramas sabemos que eres la Elegida ya no mientas — volvió a exigir Iliac
— ¿Qué? — pregunto Lucil
— Si ya lo sabemos, por favor explícanos lo que sucedió — pidió Sirine
— Es que ni yo misma lo comprendo. ¿Qué es lo que sucedió?
— ¡NO SABES!— exclamo arto Iliac
— SI NO SE. SI VIVIERAS COMO YO ENTRE VISIONES Y REALIDAD PENSARÍAS LO MISMO, PERO PARA TI HA SIDO MUY FÁCIL, NO SABES LO QUE SE YO, NO SUFRES LO QUE YO SUFRO— grito Lucil harta de los comentarios de Iliac
— ¡BASTA!— exclamo Azuer callándolos a los dos — Iliac si no te calmas te tendremos que sacarte, como esperas que te explique si lo único que haces es atacarla
— El tienen razón— advirtió Elther molesto a su hermano
— Si necesitas saber lo que nosotros vimos para entender las cosas es muy fácil, simplemente te vimos a ti acorralada por los hologramas por un momento y después parecías perdida como si estuvieras en otros lugar veías para todos lados muy temerosa como esperando a que algo pasase y de un momento a otro pareció como una ráfaga de tiempo de aventaba hacia atrás cayendo inconsciente. Después te sacamos y te trajimos aquí — explico Sirine
— Entonces ustedes si lo vieron — afirmo Lucil— no pudo haber sido una visión. ¿Pero porque? ¿Qué es ese lugar?— pregunto preocupada Lucil
— Es una dimensión vacía que utilizamos para entrenar — explico Lara
— Una dimisión ¿pero de que tipo?
Todos se miraron entre sí tratando de entender la pregunta de Lucil, en eso la Fuente contesto a su pregunta
— Es un submundo conectado entre este y las demás dimensiones que aun están en proceso de existir y que aun pertenecen a la dimisión del silencio
— ¡Pero entonces él vive!— exclamo llena de terror Lucil
— Aun no. Si evitan que el avance de ataque de Miriar, esto le hará ganar más tiempo acabando con la vida de Neiro — comento la Fuente
— Tienes razón solo así se debilitara y podremos tener más tiempo— agrego Lucil
— No hay más que perder ellos saben la verdad, sino nos apuramos ellos pueden tener algo más, Neiro está muy confiado en que su dios pronto llegara — agrego Elther
— ¿De qué estás hablando?— pregunto Azuer quién no había entendido nada al igual que sus hermanos
— No importa. Debo ir con Neiro — dijo rápidamente Lucil levantándose de la cama
— No tu no vas a ninguna parte — ordeno Iliac— Sea lo que sea no vas
— Alguien debe de hacerlo— refuto Lucil al ver que la sostenía fuertemente Iliac evitando que se levantara de la cama
— ¿Te sabes defender?— pregunto altaneramente
Lucil guardo silencio
— Lo que pensaba, has estado entre una cosa y la otra y no dominas más que la sanción. Eso en estos momentos no te sirve de nada — dijo Iliac
— El tiene razón. Además somos un equipo y es como tal actuaremos, no hay porque no apoyarnos en ellos si ya saben la verdad — agrego Elther
— Sugiero que vallamos al castillo y que ahí platicaremos lo que ha sucedido todo este tiempo, porque estoy seguro que no soy el único que tiene dudas — dijo Azuer
— No hay nada que decir — respondió Lucil enojada por la intromisión de ellos — excepto que debemos destruir por completo a Neiro
—¡Si! Pero, ¿Cómo? No será fácil llevamos tratándolo de eliminar por mucho tiempo — prosiguió Iliac ignorando el humor de Lucil
— Si nosotros realmente imaginamos una cosa totalmente distinta cuando tu llegaras aquí — comento Sirine
— Pero es muy lógico que ella está más perdida que nosotros y que además no nos servirá de nada más que para estorbar ya que no se puede defender de sí misma, aparte de imaginar ataques que nunca sucedieron — refunfuño Iliac
— Te recuerdo que ella fue quien nos salvo en Imitón de morir a manos de Neiro — dijo Elther irascible
— Si me crees o no realmente a mi no me interesa porque lo único que es necesario hacer es terminar totalmente con esta locura, para que yo pueda regresar a mi vida normal y ustedes me dejen en paz— rezongo Lucil
— ¡Que! — exclamo Elther — No pienses más en la Tierra, la Comunidad ahora es tu hogar. — Lucil le miro constreñida
— ¿Cómo puedes decir eso, después de todo lo que hemos vivido juntos, Lucil? — pregunto Azuer algo consternado
— ¿Es lo que realmente quieres? Terminar y abandonarnos a nuestro padre, a Elther y a nosotros que somos tu familia — dijo Lara un poco triste
— ¿Es que no te gusta esta la Comunidad? ¡Me piensas abandonar! — siguió confuso Elther
Lucil guardo silencio y se limito a bajar la mirada
— Propongo que empecemos con los planes para derrocar a Neiro, ahora sus fuerzas son mucho más débiles de lo que ellos creen, ya que piensan que ella aun no está con nosotros, eso es la clave de nuestro posible existo en esta guerra. Hablare con mi padre para que planeen un ataque lo más pronto posible— repuso Iliac al ver que los demás habían quedado en silencio
— Bien mientras nosotros veremos cómo podemos acabar con Neiro — suplemento Azuer
— Creo que yo se la manera de saber donde sería el lugar más correcto para el ataque — sugirió Lucil
— Todo está contenido ahí, ¿No? — pregunto Elther, Lucil asintió aun con culpa
«No pienses mal de mí, cariño; él me agobia ese ser Rar. Le sueño, le veo en mis premoniciones. Lo siento. No se si pudiera seguir con esto si no te tuviera a mi lado. ¿Pero? Deje mi vida en otro lugar y ahora no se que voy hacer cuando todo esto termine»
— Pues vamos allá nos platicaras tu plan — dijo Sirine
Lucil fue conducida por Sirine al interior del Nurrudil de la Fonte. Entraron en una amplia sala que tenía muebles y accesorios muy antiguos. Lucil quedo impresionada por lo hermoso que era. Mientras tanto Iliac ponía al tanto a su padre de todo lo que habían hablado por su multifuncional
— Creo que esto es lo que responde a tu duda ¿no Iliac?— comento Elther al ver que Lucil pudo traspasar sin ninguna dificultad las barreras de magia que rodeaban el castillo
— Bien pues dinos cuál es tu plan — dijo Iliac tomando asiento en uno de los sillones de terciopelo que rodeaba aquel salón, al terminar de hablar con su padre
— Bueno Neiro tiene una microchip en su habitación donde siempre pone todas las localizaciones de las naves, podríamos obtenerlo bajar toda la información sin que se dé cuenta y después sin previo aviso...
— Derribar todas sus naves, es ¡excelente!— completo Lara
— ¿Cómo sabes que Neiro tiene eso y donde?— pregunto Iliac
— ¿Cómo que como lo sé? ¿Qué ustedes no utilizan la magia para saber ese tipo de cosas?
— Si, pero está prohibido hacer eso — dijo Sirine
— ¡No! — exclamo Lucil, advirtiendo que tal vez no le creerían— En fin eso ahora no importa. Lo importante es que así me entere de eso y de muchas otras cosas y se los puedo asegurar que todas y cada una de las cosas que he visto se cumplen si no se evitan.
— Si pero como entraremos a ese lugar, siempre se encuentra muy vigilado — comento Azuer
— Yo pienso que podemos crear una distracción mientras estamos dentro — sugirió Sirine
— No creo que sea necesario lo único que necesitamos es encontrar la localización exacta del lugar al que vamos — opino Elther
— Bien entonces manos a la obra . Yo me encargare de buscar el lugar especifico del cual nos hablo ella— dijo Iliac con determinación, mientras buscaba la localización exacta de la nave de Neiro
Lucil había permanecido en silencio pensando en que ella debería saber algo más sobre Neiro y debería aprovechar este viaje a aquella nave para averiguar quien realmente era además de que todo ese tiempo en que ellos habían planeado eso, ella solo podía pensar en la posibilidad de que Rar ya estaba vivo, pero como ella no sabía nada y aun a pesar de aquella visión que había tenido hace pocos días ella se arriesgaría o buscar la verdad.


Iliac y Elther entraron primero aquella nave en la cual ya habían estado miles de veces, fueron seguidos por los demás quienes trataban de escuchar hasta el más mínimo de los movimientos.
— Lucil dirígenos — ordeno Elther quien iba al frente
Después de ello Lucil los llevo por incontables caminos en los que ellos no había estado nunca, realmente parecía como si Lucil hubiese pasado mucho tiempo dentro de aquella nave. Después de algunos minutos de prolongada caminata lograron llegar a una área de la nave en que Lucil les había explicado se encontraba la habitación de Neiro.
— Primero hay que asegurarse que el no esté dentro — dijo Azuer al ver que Lucil señalaba una puerta cerrada
— El no se encuentra ahora aquí — dijo Lucil
— ¿Cómo lo sabes? —pregunto Iliac bastante inquisitivo
— Solo lo sé entremos antes de que llegue alguien — prosiguió Lucil
— Esto está resultando ser muy sencillo, yo realmente empiezo a pensar que es una trampa — sugirió Lara
— No es ninguna trampa, ¿cómo sabría que llegaríamos, si entramos sin su permiso? Sin contar de que no creo que sepan que estamos aquí, nuestra tecnología es mucho más alta que la de ellos— considero Lucil
— No los subestimes Lucil ellos no tendrán nuestra tecnología, pero tienen sus propios medios para saber lo que sucede a su alrededor— refuto Elther
— ¿Dónde está lo que buscamos? — pregunto Sirine
— En aquella mesa que está cerca de Iliac, dentro de eso — dijo Lucil señalando un jarro que se encontraba en una mesa cercana a la cama — Bueno yo tengo que ir a ver algunas cosas, no es necesario que me esperen, puedo regresar sola.
— No puedes andar sola —dijo Elther obcecando a Iliac quien estaba sacando el microchip de donde les había dicho Lucil
A pesar de lo que Elther había dicho Lucil ya había desaparecido en el umbral de la puerta y ahora vagaba sin rumbo dentro de la nave, sin darle tiempo ha seguirla.

Mientras Iliac cargaba el contenido del microchip dentro de su multifuncional, para después dejarlo en su lugar. No tardando mucho para evitar la venida de los refuerzos de Neiro. Lograron salir de aquella nave sin ningún problema con la información que necesitaban.
— Es que no puede ser que no se hayan dado cuenta de nuestra llegada — dijo Lara aun escéptica de lo que había sucedido
— Si realmente me asombra, hubo varias veces que intentamos eso mismo, pero siempre nos habían encontrado, ustedes creen que tuviera que ver que fuéramos con ella— agrego Azuer
— Definitivamente, ella es maravillosa, sabe mucho más que nosotros en poco días, lo único es que impredesible — dijo Elther
— No lo sé tal vez, no estuvimos el tiempo suficiente como para ser detectados he de reconocer que ella nos ahorro mucho trabajo de búsqueda ya que si nosotros hubiéramos ido solos habríamos tardado horas en localizar esa habitación— considero Sirine
— En el mejor de los casos ya tenemos la información y mi padre en estos momentos ya debe estarla revisando en menos de cuarenta y ocho horas nuestras fuerzas estarán atacando al ejercito de Neiro — comento Iliac
— Y a todo esto ¿dónde estará Lucil? — pregunto Elther preocupado
— No recuerdas que dijo que regresaría sola. No creo que le haya pasado nada malo. Propongo que mejor vallamos con mi padre para ponernos de acuerdo con él en el ataque que se llevara a cabo en algunas horas. Ya te buscara al rato, no seas tan aprensivo hermano
En tanto Lucil se encontraba perdida dentro de la nave de Neiro, sin saber que, ni dónde buscar, con la simple idea de tener que encontrar algo relacionado con Rar que le dijera a ciencia cierta si vivía o no. Cuando de repente le pareció escuchar ruidos, pero no le dio tiempo de reaccionar, pues cayó inconsciente a manos de Neiro quien la había visto.
— Llévenla al calabozo — ordeno Neiro, en cuanto sus guardas había acudido a su llamado — y quiero que busque por toda la nave a los demás. Ella no pudo haber llegado sola.
Sin duda alguna Neiro tenía razón, pero lo que él no sabía es que ya hace varios minutos que el circulo interior había abandonado su nave. Sin dejar rastro alguno de su estancia ahí.

Cuando Lucil despertó varias horas después con un dolor espantoso de cabeza se encontraba en un lugar muy oscuro y bastante estrecho, estaba atada de pies y manos. Ella intento desatarse sin mucho éxito. Pensó no importarle e intento de inmediato llamar una puerta para salir de ahí. Pero no resultaba por más que lo intentaba. Se empezaba a asustar porque no podía creer que estuviese prisionera y que no pudiera volver a Kara.
— Baya, baya, baya, nuestra invitada de honor ya ha despertado, pero dime que es lo que te hizo venir aquí, sabiendo que eres una simple humana, que no tiene ninguna oportunidad de sobrevivir dentro de esta nave
Lucil guardo silencio al escucharlo, lo que aumento la hilaridad de Neiro.
— Que crees que eres muy importante para ellos, como para ni siquiera contestarme. Pues déjame decirte que tan importante eres para ellos, que te han olvidado y que en ningún momento de los que has permanecido aquí han preguntado por ti
Ella volteo a mirarlo con desdén, barriéndolo por completo. Neiro hizo un simple movimiento de muñeca para aventar contra las paredes del calabozo a Lucil
— Es toda su ya veremos si después de pasar algunas horas con mis grandes amigos los Singoales prosigues con tu arrogancia.
Al instante Lucil fue llevada a un plano de su mente, en lo que solo existía lo más horroroso para ella, por horas fue perseguida, ultrajada y dominada, por su gran temor Rar. Los Singoales se encargaron de torturar por horas la mente de Lucil con sus más grandes miedos, ocasionándole lesiones graves sobre todo el cuerpo (Causadas por sus misma visiones) dejándola en un estado de cataclismo total, en la que solo se limitaba a respirar sin saber siquiera en qué lugar se encontraba o quien era ella.
Neiro quien la había ido a ver más tarde ese día para ver los resultados de tal tortura, decidió ordenar más de ella por las siguientes horas. Acabando poco a poco con lo que quedaba de Lucil.

En la mañana siguiente Neiro intento hablarle, pero esta Lucil solo repetía incoherentemente “ En la oscuridad ya no ell-o-o-s me a-det-r-annnnn, ya..n-o” con voz ahogada y con la mirada perdida, tenia contusiones por todo el cuerpo y se observaba una profunda cortada por todo el dorso de su brazo que le llegaba hasta el hombro izquierdo, derramando sangre copiosamente. Neiro disfruto ver tal espectáculo sonriendo para sí.
— Veo que ahora ya sabes cuál es tu lugar — añadió Neiro a las palabras incoherentes de Lucil.
Lucil salió de su locura por un momento reaccionando asustada mirando a su alrededor sin advertir que Neiro se encontraba ahí, buscaba a su alrededor corriendo frenéticamente por todo el calabozo buscando alguna salida, al ver que no había ninguna se empezó a replegar en una esquina intentando protegerse. Neiro se sorprendió un poco al verla reacción de ella sin decir absolutamente nada solo observaba aquella demente tratar de huir de un enemigo imaginario, tal y como los Singoales la atacaban.
— Al parecer has quedado irreconocible, linda — dijo burlonamente
«Ya viene, no hay lugar del cual pueda escapar del, me conoce, sabe quién soy. Sabe que lo busco…»
Ella en ese momento sintió una volcanada de aire que venía de alguna parte y empezó con un susurro para terminar en un grito repitiendo “No, No, No, .....!NOOOOOO! «Se siente muy frio, me falta el aire. Se me va la vida co su exhalación» Lucil gritaba frenéticamente llorando profundamente. De repente ella quedo en silencio deteniendo por completo el aire como si algo la poseyese, para caer semimuerta a los pies de Neiro. Al instante empezó a caer mas sangre del brazo derecho ya que se había hecho otra herida en el cuerpo de Lucil una amplia cortada que empezaba desde la palma de su mano hasta perderse en el principio de su hombro «Duele, palpita. Desea mi muerte…».
Neiro quedo estupefacto, al ver aparecer de la nada la herida profunda del brazo de Lucil. Trato de traer en si a Lucil pero nada resultaba, simplemente yacía inerte, con el latido de su corazón casi inaudible.

Debido a los gritos de Lucil se había reunido un número significativo de soldados fuera de la puerta de aquel calabozo. Neiro no sabía que hacer sin duda alguna el disfruta torturando a sus enemigos, pero él jamás había tenido en sus planes terminar con la vida de Lucil porque ello significaría la perdida de una gran ventaja sobre Kara. Por lo que salió apresuradamente al pasillo en busca de algún médico para que la estabilizaran.
— Señor con el perdón que usted me merece, la chica se encuentra en un estado deplorable, ha caído en un estado vegetativo
— ¿Qué?, pero si les ordene simplemente que las torturaran pero no a tal extremo, en esas condiciones, ya no me sirve de nada — añadió Neiro al escuchar la explicación del médico — ¿DÍGANME QUIEN FUE EL QUE HIZO ESTO?— grito al saber que sus planes se había deshecho por culpa de los Singoales
— Señor nadie ha hecho más que lo que usted ha ordenado, la chica muy cierto termino algo trastornada pero no al extremo en el que se encuentra ahora — explico el jefe de los Singoales que se encontraba presente.
— Estás insinuando que yo lo he hecho — dijo furioso Neiro
— No señor, pero tampoco nosotros lo hemos hecho
— Señor con su permiso, yo pienso que aun existe una oportunidad. Tal vez con el desfibrilador podamos hacer algo— sugirió uno de los comandantes de Neiro
— Si pero ahora no, hay que estabilizarla primero; el desfibrilador es una arma muy potente y si se llegase a utilizar en ella en estos momentos, simplemente la mataría, olvidando cualquier oportunidad que se pudiera tener con el desfibrilador — explico el medico— Bien pues entonces ustedes se encargaran de mantenerla viva, estabilizarla y asegurarse de que no muera cuando se utilice en ella el desfibrilador — ordeno a Neiro

1 comentarios:

Anónimo dijo...

lo que yo queria, gracias