miércoles, 26 de mayo de 2010

LA COFRADIA - CAPITULO 5

SEGUNDA PARTE


OTRO MUNDO

V


Era casi media noche Lucil no había podido dormir, se preocupaba por saber que era lo que sucedería en tan solo unos minutos. La Fuente fue puntual abriendo la puerta en punto de la media noche. Lucil dio un largo suspiro y entro sin tardanza. Fue dirigida como la última vez por mucho salones que algunos hacían de laboratorios otros de oficinas, etc. Hasta llegar a donde una chica estaba sentada frente a una gran computadora que al parecer era la matriz de todas. Le pidió que tomara asiento y dijo…
— Como sabes este dispositivo tiene muchas utilidades, las posibilidades son infinitas con el multifuncional, pero lo principal hay que decir que se utiliza por medio de un milimicrochip que introducimos en tu cerebro
— ¿Qué? Yo no sabía eso
— Si bueno es algo muy sencillo, pero no te preocupes toda la información es confidencial y principalmente la tuya que será secreta solo tendrás acceso tu. Ni la misma Fuente sabrá nada
— Pero y esto para que sirve — pregunto Lucil señalando lo que parecía ser un reloj normal
— Este es un multifuncional, es realmente muy amplio su campo de uso por lo que solo te diré que es prácticamente imposible explicarte lo que puede hacer. Además debo decirte que este multifuncional es de uso exclusivamente tuyo ya que funciona con tus ondas neuronales y por lo tanto solo reacciona a lo que tú le mandas. Podrás aprender a utilizarlo mediante un instructivo que trae incluido con este botón que ves en el borde izquierdo aparecerá un casco con el cual te lo pondrás y después de eso solo dirás inicio empezara a cargar toda la información a tu cerebro. Así sabrás como se maneja. Ahora por último necesito que pienses en una clave cuando el botón verde se prenda, para que quede almacenada en la computadora central. Solo con esa clave se tendrá acceso todos tus archivos personales, la cual solo tendrás tu.
— Esta bien.
— Estas lista
— Si
— Muy bien pues piensa a hora en una palabra cuando prenda la luz verde. Prendera tres veces y tendrás que pensar en la misma palabra cada vez que prenda el foco. Ahora déjame colocarte este dispositivo en tu cien para que llegue la palabra clave a la matriz.
Lucil dejo que le colocarán el dispositivo en su cien y pensó en la palabra clave cada que prendía la luz verde. Después de ello la mujer solo le entrego multifuncional — que más bien era un reloj— y se despidió de Lucil. Ella no fue guiada una vez más a la puerta donde la llevo de nuevo a su cuarto en el cual no había pasado más que una hora.

Lucil no soporto la curiosidad de saber lo que encerraba aquel aparato y haciendo todo lo que la mujer le había dicho se dio cuenta que ese multifuncional podía servir para abrir puertas dimensionales, podía transportar cualquier cosa que la persona pensara por medio del también se podía tener acceso a la computadora central donde se localizaban de todo tipo de archivos desde la historia de Kara hasta libros de poesía. Contenía mapas intergalácticos y podía hacer muchas otras cosas más que como la mujer le había descrito era demasiado extensas de explicar.
Lucil sabía que debía ocultar aquel reloj, al igual que sus hermanos a los cuales nunca se los había visto, pero que sin embargo sabia que tenían. Así que decidió tomar la forma de un pequeño lunar que se le veía en la muñeca.

Ella pasó las siguientes dos semanas entre la escuela y las prácticas para dominar sus poderes, había descubierto que podía hacer más que la sanación. En varias ocasiones se había molestado con sus amigas por las preguntas que le hacían referente a ella descubriendo que conseguía cambiar la manera de pensar de ellas con tan solo pensarlo, ya no se mostraban interesadas en saber nada y se conformaban con saludarla, ella se había dado cuenta que era porque controlaba sus impulsos referente a ello.
Además había estado recolectado varios insectos con los que les hacia pequeñas incisiones tratándoles de no provocarles la muerte y al final conseguir que se recuperarán de sus heridas. Esto la hacía sentir mejor pues nunca había considerado que ella pudiera controlar ese poder. Además, ella sabía que la Fuente ya la esperaba porque muy a su pesar sabia que esta estaba enterada de sus avances. Sin embargo, ella a un no sabía cómo poder lograr salvar a sus hermanos. Frecuentemente pensaba en Elther, lo mal que lo había pasado por su indecisión. Sabía que cuando el se recuperara, ya no podría estar más con él pues ella sabía que él jamás se lo perdonaría. «No soy digna de ti, te he fallado cuando más me necesitabas. Te hecho sufrir a ti y a mucha gente inocente.»
— Y entonces como siguen, creen que los pueda ver — propuso Lucil a sus hermanas intentando encubrir su verdad
— No creo que sea posible Lucil, los tres están en zonas restringida y solo mi padre tiene autorización para verlos — explico Lara
— Ni nosotros hemos podido verlos — repuso Sirine
— Debe de ser muy difícil para ustedes. Yo tengo muy poco de conocerlos, pero ustedes llevan toda una vida con ellos — explico Lucil
— Lo sé además es justo para ti a Elther le haría mucho bien que estuvieras a su lado — agrego Sirine
— Tienes mucha razón. Es impotente que no puedas tener la capacidad de poder ayudar al ser que amas — respondió Lara
— En realidad si la tengo, pero creo que yo he elegido el camino equivocado — dijo Lucil — y tú que realmente lo merecías. Les he hecho mucho daño. Creo que jamás podre subsanar el daño que…
— ¿De qué hablas? — pregunto Sirine
— En realidad de nada importante — respondió Lucil — solo espero que todo vuelva a la normalidad con el tiempo
— Si piensas que dejaras a Elther, después de todo lo que hiciste, estás muy mal. No te lo entregue en bandeja de plata para que lo abandones a las primeras de cambio Lucil — le advirtió Lara
— Creo que hablare con mi padre para que les dé la oportunidad de que los vean, al menos por unos minutos — propuso Lucil cambiando de improviso de tema al ver molestas a sus hermanas
— Te lo agradeceríamos de verdad, solo deja de pensar en tontería, ya tenemos suficientes dramas como para que cuando Elther se recupere y la primera noticia que le espere es que su novia le ha dejado — agrego Sirine
— ¿En realidad harías eso por nosotros? — pregunto Lara sorprendida — además estoy en total acuerdo con Sirine
— Si porque no, si son de mi familia — respondió Lucil dejando de lado los comentarios referente a su noviazgo
— ¿Y cuando le dirías? — pregunto Sirine — aun que no creo te haga mucho caso nosotros se lo hemos pedido de mil maneras muchas veces siempre obteniendo un rotundo No por respuesta
— Bueno, las esperanzas deben morir al último — repuso Lucil — Además de que yo presiento que las cosas se mejorarán con el tiempo.
— Que tengas la boca de profeta — dijo Lara
— Y por cierto el vendrá hoy por la tarde
— Bien entonces solo les pediré que me dejen a solas con él para tratar de convencerlo.
— Bueno.
Por la tarde Omed llego a caso, saludo cordialmente a sus hijas. Su semblante había cambiado notablemente, aun que a pesar de que aun se detonaba regio y duro, respiraba un poco de tranquilidad al saber a su hija en su casa.
— Papá quisiera hablar un momento contigo a solas — pidió Lucil mirando de reojo a sus hermanas
— Si claro. Vamos a mi despacho
Ambos padre e hija entraron en el despacho, tomando asiento.
— ¿De qué se trata?
— Bueno, en realidad te quiero pedir un favor — respondió Lucil
— Cualquier cosa que pidas, ya la tienes
— Gracias Papá, pero debo agregar que no es para mi
—¿Por qué no me platicas los detalles?
— Bueno en realidad quisiera pedir que dejarás a Sirine y Lara ver a sus hermanos
— ¡QUE! — exclamo fuera de si Omed
—Es que llevan mucho tiempo sin verlos y yo se que lo que tienen es grave, pero no lo creo como para que los alejes de esa manera
— Hija tú no sabes el peso de las cosas y que tan perjudicial sería esto para todos nosotros
— Papá yo lo único que sé es que es desastroso ver a dos chicas llorando y sufriendo día a día por la incertidumbre de no saber nada de ellos
— Lo sé, es lamentable, pero tienes que entender que es imposible
— ¿POR QUÉ? — dijo alterada Lucil
— Porque podrían muchas cosas en juego que tu no entenderías — dijo Omed tratando de tranquilizar a su hija
— ¡Si tan solo me lo explicaras!
— Lo siento, no puedo forma parte de...
— SI, SI, SI... forma parte de tu secreto. No es necesario que digas más. Pero sabes yo que tu pensaría dos veces lo que estás haciendo porque un secreto que no solo te hace daño a ti porque solo hay que ver cómo te vez para saber cómo te sientes, si no también afecta a tu familia a tus hijos que son lo más importante para ti. No te deja ser feliz te destruye. Con un secreto así sabes lo que yo haría. Lo cambiaria. Lo cambiaria y no dejaría que influyera en nada. ¿Entiendes en nada? Si yo estuviera en tu lugar jamás cambiaria lo que soy por lo que es.
Lucil salió furiosa del despacho de su padre.
— LUCIL, ESPERA AUN NO TERMINAMOS DE HABLAR JOVENCITA — grito furioso su padre
— Yo no veo que más tengamos que hablar. Todo es confidencial en esta casa. Sabes de hoy en adelante tomare tu ejemplo todo será secreto.
— Lucil, regresa aquí, porque...
Lucil salió corriendo dejando a su padre con la palabra en la boca. Era la primera vez que veía a su padre tan furioso, salió de la casa sin rumbo alguno, sabía que no podía andar sola en la calle pero no le importaba ahora, estaba furiosa ahora y lo único que quería hacer es alejarse de todo. Porque no podía pensar ni siquiera como se pondría su propio padre cuando se enterara de la verdad.

Después de algunas horas de andar vagando por las calles. Lucil decidió regresar a casa para encontrar a Sirine y Lara las que la estaban esperando
— Creo que no todo salió como pensabas — explico Lara
— Yo diría que todo salió al contrario como lo había pensado — respondió Lucil
— Por completo — menciono Sirine
— Como desearía que no fuera tan necio. Yo realmente deseaba que les permitieran verlos — dijo Lucil
— Bueno no te preocupes. Al menos ya no está gritando — menciono Sirine
— ¿Dónde está? — pregunto Lucil
— ¡Papá! — exclamo Lara
— Esta bien les permitiré que los vean. Pero solo cinco minutos, Mañana —dijo Omed
— Si, gracias Papá — gritaron al unísono Sirine y Lara sorprendidas por el cambio de actitud de su padre
Después de eso Lucil quedo muy impresionada, sin poder decir nada excuso que debía hacer tarea y se fue a su cuarto. Ella no sabía lo que había sucedido, pero sin duda alguna no era una casualidad y debido a que desde hace unos meses nada había sido normal para ella y sin duda alguna ella había tenido que ver con la actitud de su padre, pero no sabía cómo; hasta que razonando cada una de sus pensamientos y palabras es que pudo llegar a la conclusión de que su gran deseo por tratar de ayudarlas había provocado su cambio de actitud de su padre. Ella no podía ni entender cómo pero al parecer era una de sus muchas habilidades. Aun no sabía cómo funcionaba pero sin duda alguna su simple deseo lo había provocado.

Esa noche soñó con todo lo que podría lograr hacer con su nueva vida. Se imagino estar en lo más alto de una montaña y poder volar, aun que ridículo a su pesar porque jamás había visto a ninguno de sus hermanos elevarse por los aires, pero eso le dio una idea algo descabellada pero que a lo mejor le podía resultar, en el caso que tanto le preocupaba. Lo que la llevo a tratar de controlar su nuevo don y a poner en práctica su idea en los siguientes días.

Lucil no pudo darse cuenta de cuando volvieron sus hermanas. Pero si pudo platicar con ellas después de su regreso.
— ¿Y cómo siguen? — pregunto Lucil al ver a Sirine y Lara platicando en el jardín
— Si tan solo los vieras ahí inertes sin vida, entre la vida y la muerte — dijo Lara muy triste
— Ahora no creo que haya sido tan buena idea que los vieran, porque les ha hecho mucho daño— dijo Lucil
— No, claro que no, es solo que si nos da tristeza lo que le sucede a nuestra familia — explico Sirine
— Pues solo espero que esto termine pronto — manifestó Lara
— Eso espero yo también — agrego Sirine
— ¿Y qué dicen los doctores? — pregunto interesada Lucil
— En realidad no mucho, no nos dan esperanzas si los llegasen a desconectar de los aparatos — respondió Sirine llorando tristemente
— Pero y entonces ¿cómo se podrán reponer? Si no dan ninguna esperanza — volvió a preguntar Lucil
— No lo sabemos y eso es lo que más nos hace daño el saber que no podrán jamás estar con nosotros si la ...— decía Lara cuando de pronto la interrumpió Sirine
— Si no los pueden ayudar los doctores
— Si los doctores — repitió Lara torpemente al ver su imprudencia
Lucil se dio plena cuenta de ello y prefirió no seguir hablando del tema. Después de todo las arduas horas de entrenamiento habían surtido efecto desde ya hace unos días antes tanto en el manejo de la Sanación como la última habilidad que había descubierto que tenía dejando completamente resuelto de cómo podría ayudar a sus hermanos cuando llegara el día en que se enfrentarán a Neiro. Por lo que decidió que era hora de volver a la normalidad a sus hermanos.

Ella por otro lado casi no había utilizado el multifuncional, hasta esa tarde en que se comunico por medio de él.
— Fuente — dijo Lucil con su reloj pegado a su boca
Instantáneamente se escucho una voz ya conocida para ella que le respondía
— Si, Elegida — contesto la Fuente
— Estoy lista para ayudar a mis hermanos
— Bien, entonces abre la puerta, pronunciando Fuente, para que puedas venir a verme y te pueda explicar
Lucil expandió la mano y pronuncio fuerte y claro
— FUENTE
Al instante se abrió una puerta dimensional entro en ella y apareció en la cámara de la Fuente
— ¿Que es lo que tengo que hacer? — preguntando Lucil ya estando frente a la Fuente
— Debes ir al laboratorio central por medio de esta puerta dimensional y solo debes despertarlos.
— Si pero si los despierto se darán cuenta de que estoy ahí
— Tu puedes controlarlos mentalmente para que no despierten sino hasta después de cierto tiempo — propuso la Fuente — eso te dará tiempo de salir. Además hay cámaras en esa habitación, por lo que te sugiero lleves esto — agrego la Fuente apareciéndole a los píes del tablero una capa negra y un aparato muy pequeño que era como un broquel
Lucil recogió la capa y analizo el pequeño instrumento y pregunto
— ¿Qué es esto?
— Un facigrama. Te cambiara tu fisonomía para que no puedas ser reconocida
Ella se puso el broquel en su oído y al instante su rostro torno de manera diferente dejándola totalmente irreconocible, termino poniéndose la capa para después cruzar por la puerta dimensional. Al salir de ella se encontraba en un lugar poco iluminado en donde solo se encontraban tres bases metálicas que se hallaban suspendidas en el aire sin nada debajo de ellas. Eran de dos y medio metros de largo y de noventa centímetros de ancho aproximadamente. Tenían forma elipsoide dividida en dos; la parte posterior era metálica y la parte superior era de un cristal por el cual se podía ver lo que contenía.

Lucil al acercarse pudo ver a un joven que estaba conectado a muchos tubos. Al ver lo Lucil pregunto.
— ¿Qué es esto?
— Una Cápsula Delignia — Contesto la Fuente que la escuchaba a través del multifuncional
— ¿Qué?
— Es una cápsula que sirve para la recuperación de los Karianos y así permanecer vivo. Además de tener otras características...
— Si pero ¿Quién es el? — interrumpió Lucil — Tu me dijiste que aquí estarían mis hermanos y yo a el no lo conozco
— Es Azuer y no lo conoces porque fue la primera victima de Neiro
— Como lo pude olvidar. Es por el que cambiaron muchas cosas en casa. ¿Verdad?
— Si
— Y los otros dos me supongo son Elther — Lucil sintió como se quebraba su voz, intentaba ser fuerte, pero no sabía si soportaría verle en ese estado — e Iliac
— Si, ahora por favor hazlo. Pues con cada minuto que pasa están más débiles y no sé si podre seguirles proporcionando la energía que necesitan para estar estables. Y no solo sus vidas estarían en peligro si no que podría terminar con Kara en cualquier descuido.
— Entonces empezare con el — dijo Lucil señalando a Azuer — debo abrir la cápsula o no importa
— Como quieras. Si has practicado lo suficiente podrás hacerlo de cualquier forma
Lucil volteo a ver a Azuer. Se le veía muy débil y fugaz. Ella tenía la impresión de que en cualquier momento estaría a punto de morir. Y pensar que si no hiciese nada de cualquier — le temblaron las piernas ante la idea de perder por completo a Elther, deseaba que el fuera primero, sin embargo Azuer tenía más tiempo — manera el moriría. Ella no sabía o si fuese del conocimiento de la Fuente, pero al menos haría el intento de cambiar lo ya conocido por ella.
Lucil poso sus manos sobre el cristal que la separaba de Azuer a la altura de su pecho. Cerro su ojos tratando de imaginar a Azuer totalmente recuperado pero en ese momento se escucho gran escándalo que provenía del pasillo que comunicaba esa habitación con el resto del laboratorio. Ella se mostró alarmada arrinconándose en uno de los extremos contrarios.
— Tu dijiste que me protegerías — dijo Lucil a la Fuente
— Lo haré no temas. Ellos no podrán entrar en esta habitación hasta que tu te hallas ido. Ahora trata de concentrarte y vuelve a lo que estabas. El tiempo camina y termina para ellos.
— Si — dijo con un hilo de voz , pero a la vez determinada
Lucil trato de olvidar el horrible ruido de la puerta de esa habitación y concentrándose en lo único que debía importarle. Lo que la había llevado ahí. Volviéndose a concentrar imaginando la realización de su fin; tardo varios minutos en empezar a tener éxito en su acción, al instante de empezar lograr su objetivo; sus manos — que estaban posadas sobre el cristal de la cápsula — empezaron a ser envueltas por halo dorado la que a su vez inundaba el pecho de Azuer. Así estuvo por varios minutos hasta que de pronto Azuer empezó a reaccionar moviendo muy lentamente los dedos primero como un tic que se daba por solo unos segundos para después trasformas sus movimientos a un más acentuados. Lucil no se percataba de ello, estaba tan concentrada en su objetivo que no se dio cuenta que Azuer había abierto los ojos y la observaba interrogante. Pero que a simple vista se daba cuenta de lo que estaba haciendo. Después de un momento de haber satisfecho su curiosidad Azuer toco el cristal con lo que Lucil salió de su concentración, dando un grito ahogado se retiro unos pasos hacia tras.
Azuer abrió la cápsula totalmente viendo directamente a la persona que tenía enfrente
— Yo sé quién eres. Eres la Elegida — dijo Azuer
Lucil asustada como estaba, extendió la mano en dirección a Azuer y ordeno con un poco de miedo
— Duerme
Azuer instantáneamente callo una vez más dentro de la cápsula como si lo hubieran golpeado por un enorme marro
— Debes seguir con los demás, solo que te sugiero que les ordenes dormir por cierto tiempo o no habrá ser vivo que los pueda despertar por el resto de su vida — sugirió la Fuente
Lucil se acerco insegura a Azuer y volvió a decir
— Duerme por diez minutos
Ella lo dejo dormido y se dirigió a una de las otras cápsulas, — las piernas les empezaron atembar, pues alcanzaba a vislumbrar el cuerpo de Elther — teniendo frente así a su novio tenía el mismo aspecto de Azuer, tomo un largo suspiro y lo observo detenidamente por algunos segundo —«como pude ser capaz de hacerte tanto daño, te amo tanto…» una lagrima se rodo por su mejilla «hare todo lo posible porque todo esto termine de la mejor manera, no se me seguiré ocultando y si es necesario ayudare a que termine esta tonta guerra con todo y eso dudo que algún día pueda merecer tu amor». Intento reunir todas sus fuerzas y repitió lo que había hecho con Azuer, observando detenidamente el procedimiento y así saber el momento en que volvía en sí. Tardo solo dos minutos en revivir a Elther y ordenarle que dormirá por diez minutos, yendo en contra de sus verdaderos sentimientos, pues deseaba estrecharlo en sus brazos y decirle cuando le amaba, lo mucho que lo había extrañado y necesitado y tan culpaba que se sentía por haberles causado tanto daño. Lucil se acerco a la última cápsula en la que se encontraba Iliac. Lo observo por algunos minutos
— Me agrada más dormido
— Pero debes despertarlo
— Lo sé. ¿Por qué tiene que ser así? Tan necio y testarudo
— Así era su padre. Es genético. Como tú. Tú tienes una de las muchas actitudes de tu padre. Pero te pareces más en tu manera de ser a tu madre
— No quiero hablar de ello, además Elther no es así
— Espera a conocerle y entonces sabrás que te digo la verdad
Lucil repitió la operación con Iliac como lo había hecho con los demás. En ese momento quedo visiblemente inmóvil solo contemplando al último
— Sufrirá mucho cuando despierte y asimile lo que le sucedió a el y a sus hermanos por la culpa de Irene.
— Sufrirá, pero no por lo que tu piezas, si no por el significado de haber sido engañado.
— Entonces no quiero que se entere Elther ya suficiente tiene con todo esto, como para que yo empeore las cosas, además tiene que apoyas a su hermano, el la amaba de verdad
— No. Amaba la idea de que fuera la Elegida no a ella
— No te puedo creer el antes de saber o más bien pensar que era la Elegida. El ya la amaba
— Le atraía que era muy diferente
— Entonces me vas a decir que solo estaba con ella por el hecho de que era la Elegida
— Si. Han sido muchas cosas las que le ha enseñado tu padre pero lo que siempre ha impuesto es que las leyes y el futuro se debe de cumplir al pie de la letra
— Quieres decir que el lo obligo
— No mejor dicho lo educo para que hiciese lo correcto, al igual que a los otros
— ¡Conmigo nunca hará eso! En dado caso me sorprende que Elther lo intentara conmigo
— ¡Tu padre lo intentará! Elther lo único que hizo fue ocultar la verdad para buscar su felisidad
— Lo intentará. Pero ¿lo logrará?
— Eso depende de ti
— Y de el dependerá si quiere contar conmigo o no. O si lo tomo como una obligación o adopto a Kara como mi segunda casa. Solo de el depende
— Lo segundo sería lo ideal. Porque aun existen cosas que no sabes y que dependen de ti
— Por ahora lo único que interesa es salvar a Kara a cualquier precio. Sin importar lo que pase.
En ese momento se escucho un ruido apagado que no provenían de la puerta de la entrada. Lucil consulto su reloj dando se cuenta que habían terminado los diez minutos que había determinado para que durmiera Azuer pasando algunos segundos después. El procuro abrir la puerta de la cápsula al escuchar el silencio en la habitación. Para ver nuevamente a Lucil pero esta vez muy cerca de la cápsula de Iliac quien todavía yacía dormido. Ella volteo a verlo para empezar a caminar hacia la puerta que había permanecido abierta desde que ella había llegado y de la que Azuer no se había percatado.
— ¡Espera!, Te ruego que los ayudes. — dijo Azuer al ver que ninguno de sus hermanos habían permanecido igual
— Ya lo he hecho — contesto Lucil
— Pero ¿por qué aun no despiertan?
— Por la misma razón que te dormí a ti
En ese momento Lucil empezó a correr hacia la puerta para huir de las preguntas de Azuer
— ¡No te vayas! Al menos dime tu nombre — dijo Azuer mientras Lucil no se detuvo más y atravesó la puerta para llegar con la Fuente.
— Seguramente te preguntarán quien fue la persona que les ayudo
— A lo que contestare que la Elegida
— Pero preguntarán quien es la Elegida
— A lo que contestare como siempre lo he hecho. Que ellos deben descubrirlo. Aun que jamás debiste hablar con el
— ¿Por qué?
— Te puede descubrir por la tonalidad de tu voz. Recuerda que a partir de hoy ellos estarán contigo
— Pero ya les podrás permitir que vengan a Kara
— Lamentablemente no. Porque el desgaste que han tenido por estar luchando con la vida y la muerte, los ha desmejorado demasiado. Y si ellos están aquí puede que tanto ellos como la Comunidad Kariana esté en peligro ya que Neiro iría directamente contra ellos sabiéndolos débiles. Esa es la única razón por lo cual no ha atacado Kara.
— Ya entiendo porque Papá no los quería aquí. Bueno ya me tengo que ir. Tengo que irme a la Universidad. — dijo Lucil al momento en que abría una puerta que la llevaría a la Universidad para simular que había estado todo ese tiempo con sus amigas.

***********


Mientras tanto en la habitación en la que se encontraban Azuer, Iliac y Elther. Al salir Lucil se abrió la puerta que daba al pasillo instantáneamente para dejar pasar a más de una docena de personas en las cuales se encontraba el mismísimo Omed Adleg.

Azuer al ver que se amotinaban en la puerta sin poder entender lo que sucedía viéndolo a él despierto cuando debería estar como se encontraban sus hermanos. Más de uno corrió a verlo de cerca y su padre que fue uno de ellos lo tomo entre sus brazos para darle un fuerte abrazo.
— Esto es un milagro. ¿Cómo lo lograste? — pregunto Omed
Azuer se desembarazo de su padre sin contestarle. Salió rápidamente de la cápsula para ir a la más cercana que era la de Elther. Azuer la abrió y movió un poco a su hermano intentando despertarlo pero sin obtener ningún resultado. Al ver que no reaccionaba cubrió su cara con sus manos empezando a sollozar. Su padre se acerco a él y lo volvió abrazar. Azuer lo vio y dijo
— Dijo que lo ...
En ese momento fue interrumpido por un pujido de Elther. Quien había estirado un brazo desperezándose como si hubiera dormido por un largo rato.

La reacción fue inmediata Azuer y su padre se apresuraron abrazarlo. Elther quien no se había percatado de su situación se sorprendió un poco. Pero acepto sin ningún sosiego aquellas demostraciones de cariño. Eso lo ayudo a ubicarse y a recordar todo lo que había sucedió en aquellos días se vio una vez más atacado por los Singoales y Alfernos y por último el ataque de Neiro que lo había dejado en el más deplorable estado.
Se enderezo al ver que se encontraba en una cápsula para ver más aya lo que tanto temía a Iliac.
— Pensé que solo había sido mi imaginación — dijo Elther
— No lamentablemente tan bien fue afectado — contesto Omed
— Pero pronto se recuperara — agrego Azuer
— Pero ¿cómo?¿desde cuando has estado despierto? — pregunto Elther sorprendido al ver a Azuer a su lado
— Desde hace unos minutos — contesto Azuer quien con la emoción no se había percatado del mundo de personas que los rodeaba
Elther salió de la cápsula para ir los tres juntos frente a Iliac quien aun yacía dormido tuvieron que esperar algunos minutos más para que despertara. Se encontraban expectantes por lo que no pudieron platicar mientras esperaban.

Al despertar Iliac quién se sorprendió al igual que Elther al ver a Azuer y a Elther en perfectas condiciones pregunto lo que había sucedido por lo que un oficial comenzó
— Tiene cerca de media hora que vimos a una mujer en esta habitación. No nos explicamos cómo entro puesto que la puerta estaba cerrada bajo la protección de la Fuente
— ¡Una mujer! — pronunciaron al unísono Iliac y Elther
— Si la Elegida — agrego Azuer
— ¡QUE!— dijeron todos al unísono
— ¿Quieres decir que la persona que vieron es la Elegida? — comento Elther
— Quien más si no ella — explico Azuer al ver la caras inquisidoras de los extraños. Viendo que ante la alegría había cometido una imprudencia
— Señor por cualquier situación. Nosotros necesitamos corroborar que se encuentran bien ellos — sugirió un doctor
— Si me parece muy bien. Háganles estudios para corroboran que se encuentran bien — agrego Omed
— Yo me siento muy bien — contesto Azuer
— Yo también — agrego Iliac
— Y yo — finalizo Elther
— Si pero si lo que dice Azuer es cierto, esa curación solo fue para sacarlos del estupor en el que se encontraban, pero como verán la Elegida ya no está y no podrá proporcionarles energía cada vez que la necesitan por lo que es necesario estén en recuperación por un largo tiempo — explico Omed
— Eso quiere decir que seguiremos aquí — sugirió Azuer
— No las cosas han cambiado desde que tu caíste ahora es muy perjudicial tenerlos aquí, más estando débiles como están ahora. Deben estar en un lugar más seguro por ahora. —dijo Omed
— Entonces regresaremos a la Tierra — comento Elther
— Si, pero antes debemos saber que tan bien se encuentran.

**********


Elther, Iliac, Azuer y Omed llegaron ya tarde a casa. Fue motivo de gran felicidad para ellas el ver regresar a sus hermanos. Así que el resto de la tarde se la pasaron comentando el suceso
— Pero entonces estas seguro que fue la Elegida — dijo Iliac después de escuchar a Azuer que les platicaba lo que había sucedido
—Es muy probable porque nadie más podía tener la magia como para poder despertarnos. Además de que de forma muy extraña por más que intentábamos entrar la puerta siempre permaneció cerrada y solo hasta que ella salió de la habitación la puerta cedió — explico Omed
— Saben que es lo que sería más interesante. Analizar la cinta de seguridad, para ver lo que sucedió — comento Lara
— Si lástima que no tienen audio, de ser así podríamos saber que era lo que ella decía — considero Sirine
— Lo que yo no me explico es con quien platicaba — dijo Elther
— Pues en el video veremos — comento Iliac
— Yo pude escuchar a la otra voz y casi puedo estar seguro que no era más que la Fuente — explico Azuer
— ¿Estás seguro? — pregunto si padre
— Papá he escuchado por más de quince años esa voz te puedo apostar hasta mi vida en asegurarte que era la Fuente — dijo Azuer
— Bien pues entonces les parece que platiquemos en este momento con la Fuente para que nos explique lo que sucedió — sugirió Omed
— Si — contestaron todos
— Fuente — llamo Omed
—Si Legado Hinior — contesto la Fuente
— ¿Quisiéramos saber quien fue la persona que nos hizo el favor de que recuperara a mis hijos? — pregunto Omed
— La Elegida — contesto la Fuente
— Pero entonces ¿tú sabes quién es? — pregunto Lara
— Siempre he sabido quien es y siempre he estado en contacto con ella — contesto la Fuente
— ¿Por qué nunca nos has dicho quién es? — pregunto Iliac
— Porque es su deber saber descubrir quién es. Ha si está escrito y así será, de ello depende la unión de la cofradía — contesto la Fuente
— Entonces ella ya sabe de nuestra existencia. — pregunto Elther
— No puedo decirles más que lo que les he dicho ya. La execración me obstaculiza el hablar de esa persona — contesto la Fuente
— Esta bien, gracias Fuente — dijo Omed al ver que no obtendrían más respuestas de la Fuente
— Bueno a mí al menos me alivia saber que ella piensa como nosotros salvar a Kara para ella es lo más importante— agrego Azuer
— Si al menos en eso estamos de acuerdo
— Mientras tanto analizaremos el video les parece — sugirió Elther
— Eso lo tendrán que hacer ustedes yo debo de regresar a Kara
Todos se despidieron de su padre para después irse. Todos tomaron asiento mientras Iliac decía
— Muéstrame la cinta de seguridad de esta tarde del cuarto 458iewh clasificación 0
Al instante apareció la pantalla de su multifuncional mostrándole la cinta donde se podía ver claramente entrar a Lucil en la habitación.

En ese momento Lucil entro con un aire distraído y aun que se había percatado de lo que se encontraban haciendo simulo leer un libro mientras entraba al ver que Elther se paraba rápidamente haciendo que la imagen se distorsionara el tiempo suficiente para que Iliac se enterase de lo que sucedía.
— Como de costumbre irrumpiendo, no es así — comento Iliac al ver a Lucil en la entrada de la casa
Lucil levanto la mirada y dio una hojeada rápida a su alrededor y agrego sarcásticamente
— A mí también me da gusto verte, yo también te extrañe
Después de ese comentario no espero a ser víctima de más insultos. Subió corriendo las escaleras para pararse a la mitad de ellas por la llamada de Lara
— Espera, el no quiso decirte eso
— No te preocupes. Me da gusto que todo sea como antes — dijo Lucil con una leve sonrisa en los labios
— Pero... — continuo Lara siendo interrumpida por Lucil
— Mira no te preocupes las cosas han sido siempre así. No se puede esperar que las personas cambien ni yo, ni él, ni nadie tiene porque hacerlo, ahora tengo que irme porque tengo demasiado trabajo
Lucil se dio la vuelta y siguió su camino. Dejando a solas a los hermanos
—No debiste tratarla así — regaño Sirine
— A tu también estas de su parte — alego Iliac — Además que hace aquí lo último que supe de ella es que se fue de esta casa en busca su yo interno o algo así. No hasta rompió con Elther
— ¿Por qué no hablas con ella, tal vez sea tiempo de que reconsidere? — sugirió Sirine al ver a Elther aún parado y muy desanimado
— Se dan cuenta que ni siquiera me miro. No le importo que siquiera me haya pasado algo — dijo Elther deprimido
— ¿De qué hablas? Ella jamás se preocupo mucho por ustedes, sobre todo por ti. Además, en realidad no nos ha explicado nada del porque de su partida, simplemente al enterarse de que ustedes estaban digamos enfermos además de que mi padre se le acababa el mundo por no saber nada de su hija. Ella decidió regresar después de eso los pocos momentos que la hemos pasado con ella ha sido de gran ayuda, primero como un consuelo y después logro convencer a papá de que nos dejara verlos. — explico Sirine
— ¡Dices que lo convenció de que ustedes fueran a Kara! — exclamo Iliac
— Al parecer nuestra pequeña hermana siempre si es muy especial. Logro lo imposible —comento Azuer
— ¿Y no comento nada sobre mi? — pregunto Elther
— Solo como estabas, jamás nos menciono nada de lo demás, pero eso no significa que no lo haya reconsiderado.
Además recuerda que fue ella quien nos aviso de lo traicionera que podría llegar a ser Irene puede que eso la haya mantenido algo ocupada, o simplemente por lo mal que la trataba haya decidido alejarse
— No la menciones, que de tan solo escuchar su nombre me dan ganas de quemarla viva — dijo furioso Iliac
— ¿Bueno y como pudo saber ella eso? — comento Azuer — Además de ¿quién es Irene y que hay de eso de que tienes una relación con Lucil, hasta donde yo sabía tu novia era Lara?
En ese momento todos le comentaron lo que había sucedido en su ausencia.
— Entonces esa... traicionera provoco la casi destrucción de Kara. Pues no se ustedes pero yo considero debemos hacerla pagar — dijo Azuer — y bueno Elther si ella te pidió tiempo no te queda más que dárselo
— Estoy totalmente de acuerdo, hay que hacerle pagar — agrego Iliac
— Pero que hay de eso de que están débiles — adiciono Sirine
— Si pero eso será cuando estemos mejor. No ahora — contesto Iliac
— Es una lástima que te hayas adelantado con Lucil, es muy bonita — dijo Azuer — Bueno voy a verla es tiempo de que nos conozcamos y de paso igual y averiguo algo y te puedo ayudar con ella — agrego mientras le guiñaba un ojo a Elther
— Te lo agradesco
— No, después del matrimonio que le inventaste, pero no creo que te quieras meter con un padre tan celoso como el que tenemos — comento Elther
Azuer se levanto al instante y subió las escaleras. Al desaparecer el en el primer piso Sirine se notaba abatida había participado en la plática pero estaba notablemente triste porque lo amaba. Esto lo sabían todos por lo que trataron de darle alientos
— Sirine no te preocupes. Lucil ama a Elther, además Azuer no haría nada con ella sabiendo que a Elther aun le interesa. Además ella sabe que tu lo quieres y jamás te lo quitaría — comento Lara
— Si pero aquí el problema no es ella, sino el que no me quiere. Y ahora porque tanto interés en Lucil si antes no lo tenía — contesto Sirine — ¿Y tú que no haces nada por arreglarte con tu novia? — le reclamo a Elther que apenas si podía pensar en otra cosa que no fuera Lucil
— Pronto se aclararan las cosas. No te preocupes. — dijo Iliac — Además no notaron algo extraño en Lucil. Yo la veo muy diferente a como estaba la última vez que la vi. Recuerdo que estaba muy triste e insegura. Y ahora me recuerda a los primeros meses que estuvo aquí. Al parecer ha vuelto a la normalidad
— Pues tienes mucha razón. Pero si lo que dices es cierto, aun existe una esperanza, espero y pueda hacer algo Azuer — dijo Elther
— Deja de pensar un segundo en Lucil, ya…
— Al menos yo lo intente y acepte lo que sentía y fue muy bueno mientras duro y espero lo siga siendo. ¡No como otros! Que prefieren demostrar un odio encarnado en ves de aceptar lo que sienten— replico Elther «Lo que no me haría nada gracia, pues ahora yo también la amo hermano, lo lamento pero no pienso dejarla, pese a que tu algún día lo reconozcas»
— ¿De qué hablas? — pregunto Iliac molesto
— Que desde que Lucil entro en esta casa te enamoraste de ella y tu mejor manera de demostrarle tu amor es haciéndola desatinar y portante lo más payaso posible — dijo Elther — Lo cual fue perfecto para mi y ahora ya es demasiado tarde para ti
— Eso no es cierto — replico Iliac — a mi ella no me interesa
— En realidad no suena tan desatinado — dijo Sirine un poco más animada por la discusión — porque recuerdo que cuando la veías con Elther te podías de muy mal humor, aun lo haces y que decir cuando te enojabas tan solo con no saber donde estaba o que era lo que hacia
— Pues si la quieres que les pasa a los hombres de esta familia todos la adoras, deme que deja ella para nosotras — agrego divertida. Me temo que una vez más ya tienes competencia Elther — agrego Lara
— A mi no me importa en lo más mínimo lo que haga y tanto me interesa su existencia que me van a decir que anduve con Irene cuando tenía la oportunidad de poder estar con ella ¿no? — replico Iliac
— No te hagas Iliac. Solo anduviste desde el principio con Irene porque pensabas que ella era la Elegida — contesto Elther
— Eso no es cierto — dijo furioso Iliac
Iliac se levanto del sillón iracundo y subió las escaleras sin siquiera volver a ver a sus hermanos. Para quedar un poco curioso al llegar a su cuarto y escuchar voces en el cuarto de enfrente.

Azuer toco la puerta de Lucil quien se encontraba haciendo algunas anotaciones sobre su escuela. Al escuchar que llamaban a su puerta dijo
— Adelante — algo insegura pensado que fuera Elther
— Hola, ¿Sabes quién soy?
— Sin duda debes ser Azuer
— Exacto. ¿Podemos Hablar?
— Claro
— Bueno tal vez al principio no lo hice pero siempre me puedo reivindicar pidiéndote que seas mi amiga. ¿Si tu quieres?
— Si, porque no. Solo que supongo tendremos que aceptar que hay cosas que tú no quieres que yo sepa de tu vida. Como todos los miembros de esta familia
— Si eso creo será un problema
— Mmm... realmente no. Porque no hacemos el mismo pacto que hice con Elther
— ¿Cuál?
— Solo decir no quiero hablar de eso cuando consideres que me inmiscuyo en tus secretos
— Si, me parece bien
— Y bueno, nuevo amigo. Dime como te sientes después de haber estado fuera de batalla por muchos meses
— Siento como si me hubieran robado una parte de mi vida. Porque hay cosas que considero que debí de haber vivido con mis hermanos y no lo hice por..., por lo que sucedió
— Sabes fue realmente una lástima que mi padre no les permitiera verte, todo habría sido diferente. Se dice que las personas que se encuentran en coma pueden escuchar
— Pues yo no te sabría decir porque nunca he estado en ese estado
— ¡A no! A mí me habían dicho eso
— Bueno... en realidad fue algo parecido. No te lo puedo explicar porque yo mismo no comprendo pero si te puedo asegurar que es como si estuvieras muerto, no sientes, no ves, no oyes absolutamente nada, en ese estado...
Iliac que en ese momento se encontraba en el pasillo se acerca un poco más a la puerta tratando de escuchar lo que platicaban Azuer y Lucil. Mientras tanto dentro seguía la platica
— Y dime ¿tienes novio? Pregunto Azuer
— No se te hace un poco apresurado preguntar eso
— ¡No somos amigos!
— Si, pero...
— ¿Pero qué? Es una pregunta como cualquier otra o ¿Es un secreto? Y no quieres que nadie lo sepa
— No y ya te lo deben a ver comentado
— ¿Cómo?
— Si no es un secreto y digamos que estoy saliendo con Elther, pero le pedí un tiempo
— Si lo hicieron, ¿Se puede saber porque se lo pediste?¿Estás insegura de lo que siente por ti?
— No
— ¿Entonces no comprendo porque lo hiciste?
— Es algo complicado
— ¿Cómo?
— No quiero hablar de ello
— ¿Por qué?
— Digamos que la última experiencia que tuve respecto a eso. Fue muy dolorosa y término muy mal y ahora que todo sea complicado no se que pasara cuando…
— ¿A un lo amas?
— Si. Solo que no lo quiero hacer sufrir.
— Sabes me encanta tu sinceridad otra en tu caso me habría dicho mentirás para ocultar sus verdaderas razones, pero tú eres transparente. Deberías hablarlo con él. Él sabrá comprenderte y pese a que sientas que no lo haces sufrir créelo la esta pasado mal
— Gracias, pero no es cierto, si supieras la verdad pensarías lo mismo que Iliac
— Ya lo hago
— ¿Cómo?
— Lo entenderás algún día
— Bueno y ¿Tu?
— ¿Yo qué?
— ¿Qué si tú tienes novia o... novio?
— ¡Órale! No sabía que ya teníamos esas confiancitas
— Bueno un pequeño chascarrillo
— No — dijo Azuer — riéndose Estas interesada? Comprendería si dejaras a Elther por mí.
— Puede ser
— Que no te escuche decirlo, sino lo tendré contra mi
— Fue solo una broma
— De cualquier manera si… algún día te aburres de él…
Lucil volvió a sonreír al escucharlo
— Sabes todos ustedes son agradables. ¡Bueno! Casi todos. No sé porque se portaban así en un principio. Pero no importa
— Con eso de casi todos te refieres a Iliac. ¿No es así?
— Tin, Tin, señor Azuer usted ha dado con la respuesta; usted se ha ganado un gran y extenso SI…
— Bueno en realidad el no era así. Digo tiene su genio pero nunca había tratado a una persona como te trato a ti cuando llegamos
— Si eso lo heredo de su adorada novia. Ojala y se vuelvan a juntar porque ya no la he visto por aquí. Es que son tal para cual
— No digas eso, ella nos hizo mucho daño
— ¡Les hizo mucho daño!
— Si, digamos que confiaron demasiado en ella y los traiciono.
— Bueno pues eso les pasa por no escuchar
— ¿Por no escuchar? ¿Por no escuchar a quién?
— Es caso viejo ya no vale la pena volver a lo mismo. Ahora creo ya es un poco tarde y a un no término mi trabajo de la escuela. Te molestaría si seguimos con esta amena platica en otra ocasión
— No, continua yo ya me voy. Fue un placer platicar contigo. Buenas Noches
— Buenas noches
Azuer salio de la habitación para encontrar en el pasillo ha Iliac que se encontraba muy cerca de la puerta
— ¿Satisfecho? — comento Azuer a Iliac
— Te lo dije. Pero lo que considero de gran interés es tu facilidad por comentarle cosas que no deberías de haberle dicho — dijo Iliac algo molesto
— ¿De qué hablas?
— ¡Ella nos ha hecho mucho daño! — exclamo Iliac irónicamente
— No pensé que fuera un secreto, más como me platicaron que Lucil era su amiga. ¿No crees que ella tenga idea de lo que paso? Al menos que no quedaron las cosas bien
— Pues eso ni a mí, ni a ti nos interesa. Así que te exijo mantengas la boca cerrada
— Muy bien — dijo enojado Azuer
Iliac entro en su habitación muy enojado no solo por lo que había escuchado hace un momento. Si no por lo comentarios sin sentido — como él los consideraba— de sus demás hermanos
Mientras tanto Lucil se encontraba en su cuarto pensando en que ahora que todos estaban en casa sería más difícil para ella poder hacer sus planes. Pero también tenía que mantenerse informada porque ahora solo era cuestión de tiempo para que pasara lo que había visto en su premonición.


Entre tanto, Irene se sentia mal desde que había fallado a su señor Neiro. No comía no hacía más que maldecirse por sus estupideces creer que todo sería tan fácil. Muy cierto como se lo había dicho Shirined una vez “ No todo está perdido. Al menos los dos hermanos están fuera de juego”. Pero eso no era lo que ella quería. Ella había deseado entregarle a todos. Por ello Neiro le había castigado con varias días en el calabozo. Pero ella sentía que no había sido suficiente. El había sido muy blando y era porque se trataba de ella, pero ¿cuántas veces más le perdonaría sus imprudencias? ¿cuánto más soportaría Neiro su incapacidad? Ella no se podía permitir eso. Si no habría sido por su imprudencia el circulo interior ya habría desaparecido totalmente. Además Neiro le había dicho que debía terminar lo que había empezado. Ya había analizado todos los caminos y el más fácil resultaba mediante Lucil, pero primero debía saber donde estaba. Así que decidió empezar donde había terminado. En la casa de Hinior, siempre podría regresar a vigilar pero donde sin duda alguna habría mayor resultado sería en la Universidad. En esta ocasión todo debía estar fríamente calculado para que no hubiera ninguna falla.



Mientras tanto Lucil estaba preocupada pues en tan solo dos días en que Azuer, Iliac y Elther se había reincorporado a su vida normal. Pero no mostraba grandes cambias ahora, siempre estaban en casa, en contadas ocasiones Lucil tuvo que salir fuera de casa para no ser descubierta, al buscar libros de Kara sobre magia para terminar de completar su plan en la que necesitaría a alguien más. No había sido nada fácil encontrar algún hechizo que duplicara a una persona idénticamente, la llamaban sombra, no duraba mucho tiempo, y le resultaba algo difícil de hacer porque ha excepción de una vez Lucil nunca había hecho hechizos. Este tenía algunos inconvenientes y era que de hacerle algún daño a la sombra le afectaría directamente a ella. Pero confiaba completamente en que solo por accidente estaría ahí y que no correría ningún peligro. Además seguía evadiendo a Elther, quien entendía menos su actitud.

Sus hermanos por otro lado platicaban de las posibilidades que tendrían al vencer a Neiro, aun que les resultaba un poco frustrante después de todos los intentos fallidos que habían tenido en ese tiempo. También les preocupaba un poco el comportamiento de Lucil al ver que no pasaba mucho tiempo con ellos — aun que antes tampoco lo hacía —Elther en varias ocasiones intento acercarse a ella pero sin conseguir mucho, ya que ella siempre alegaba tener mucho que hacer conjuntamente que casi nunca se encontraba en casa.

Lucil sentía una vigilancia constante. Asimismo descubrió que sus hermanos muy amablemente la seguían siempre a distancia, lo que a ella le molestaba, a pesar de que les había pedido de diferentes forma no lo hicieran, ellos no la tomaban en cuentan. Esto le hacía más difícil mantenerse al día con los informes que le daba la Fuente acerca de Kara.

Una mañana antes de clases ella se sentó a la sombra de algunos abetos que se encontraban alejados de las aulas. Lara e Iliac se encontraban bastante alejados de ella, pero como de costumbre estaban ahí y una extraña figura que se mantenía a una gran distancia pero que siempre estaba ahí. De repente sin enterarse, rápidamente la tomo fuertemente una silueta por el brazo presionándola fuertemente. Lucil voltio asustada a ver quién era, Irene que llevaba un extraño vestido con una capa gris que le cubría parte de la cara
— Nos volvemos a ver, no es así — dijo Irene — Te sugiero no intentes nada porque no querrás enterarte de que alguno de tus preciosos hermanos salga heridos. Al parecer no son muy fuertes y muy cerca de aquí está el. A quien ellas tanto le temen. Además de que no creo que quieras ser perforada por una bala ¿verdad?
Lucil no contesto, pero si volteo a ver a su alrededor para encontrarse con Lara e Iliac que se dirigían hacia ellas. Lucil no deseaba que se acercaran, no quería ser ella la culpable de lo que ya sabría sucedería. Pero no vio manera de detenerlos ni a ellos ni a Irene, por lo que procuro recordar cuál era el hechizo de la sombra para empezarla a poner en práctica. Repitiendo entre dientes Lucil, mientras Irene le advertía
— Debes de hacer una carta. Anda escribe.
— DÉJALA — grito furioso Iliac
Lucil no supo que decir solo seguía repitiendo entre dientes lo que consideraba su última salida. Jamás había vivido una situación así tenía demasiado miedo como para pensar en alguna otra cosa.
— ¿Qué es lo que haces tú aquí? Tu deberías estar muerto — pregunto Irene
— Te he dicho que la dejes — repitió Iliac
— NO. Si ustedes han salido del hechizo de Neiro. Quiere decir que ella sabe dónde está la Elegida — dijo neciamente Irene
Irene saco rápidamente de su bacillo un aparato extraño y hablo por el
— Que los Singoales entren en acción, el circulo esta aquí
Ni Iliac, ni Lara se esperaban esto, ambos después de escuchar a Irene empezaron a experimentar una especie de alucinación retorciéndose y murmurando cosas inciertas. Mientras Irene forzaba a Lucil a escribir una líneas.

Circulo interior serán bienvenidos en la plaza mayor de Imitón nuestra nave central donde muy alegremente los recibirá el señor Neiro

Después Lucil dejo el papel pegado al árbol más cercano, obligándola a caminar después, Irene. La saco primero de la Universidad en un autobús que iba lleno de individuos extraños, los Singoales de los hablo Irene. Todos se encontraban muy concentrados murmurando algo muy quedamente
— No puedo creer que tus amados hermanos se han tan débiles. Ahora no pudieron ni con dos docenas de Singoales. Cuando antes era difícil controlarlos con un ciento — añadió burlonamente Irene
— ¿Qué es lo que hacen? — pregunto Lucil
— ¿Te gustaría experimentarlo? ¿Te gustaría experimentar un minuto de terror, donde podrás vivir tus más íntimos miedos? — dijo sádicamente Irene
— ¡QUE! Eso es lo que les estás haciendo. Detenlos por favor. Ya me tienes.
— Tu no los conoces. Juntos son demasiados fuertes aun. Si tan solo me dijeras donde está la Elegida. Ellos ya no tendría porque sufrir
— ¿De quién me hablas? — dijo Lucil simulando no saber
— De la persona a quién buscan ellos, de la que buscamos nosotros, y de que tu sabes perfectamente quien es y donde está
— Yo no sé de quién me hablas
— Ya veremos si sigues pensando lo mismo cuando tengas tu entrevista con Neiro a él le dará mucho gusto persuadirte para que le digas la verdad.
Lucil quedo en silencio el resto del viaje, llena de terror, al recordar lo que les había pasado a sus hermanos la última vez que estuvieron con Neiro. Viendo como la sacaban de la ciudad y la llevaban a un prado que se localizaba en una montaña, ella presintió algo extraño nada se veía natural en ese lugar. Tenía demasiada neblina para esa época del año.
— ¿Crees en la vida fuera del planeta Lucil? — pregunto irónicamente Irene
— ¿Qué me quieres decir? — pregunto confusa Lucil, aunque ya sabía a lo que se refería
— Veo que te siguen ocultando la verdad. Pobre niña ha de ser horrible pensar que su padre es un simple humano al igual que sus hermanos
— ¿Qué es lo que me quieres dar a entender?
— Eso no interesa. Pero lo que si importa es con la gente que tu mantienes contacto. Tú debes de conocerla. A mí me podrás engañar, pero Neiro sabrá al instante la verdad.
Lucil experimento un pequeño escalofrió que le llenaba todo el cuerpo cuando mencionaba ese nombre. Después de ahí la metieron a una nave enorme y que no había visto si no hasta el instante de haber estado frente a ella. Ella casi se había desmallado de la impresión propiciando las burlas de Irene quien la había obligado con su arma a bajar del autobús y a subir a la nave. Dentro la encerraron en un lugar de paredes blancas que no tenía ninguna ventana, solo una puerta la cual fue cerrada al aventar a Lucil dentro.

Mientras que Lucil se dirigía a Imitón, tanto Lara e Iliac habían dejado de ser torturados. Tardaron cerca de una hora en poderse incorporar ya que los Singoales había aprovechado cada segundo que podían controlar aquella alucinación para debilitarlos lo suficiente y no lo pudieran seguir.
Después de haberse dado cuenta de lo que había sucedido y descubrir la nota que Lucil había escrito se reunieron con los demás. Ambos se sentían desilusionados no podía creer que un pequeño puñado de Singoales los había logrado controlar.
— Es que no puede ser posible lo que dices — dijo estupefacto Elther — Porque precisamente ella, sin no tiene nada que ver en esta locura
— Pues lo es y debemos ir por ella — dijo determinado Iliac
— Si no debemos perder tiempo Ho llegaran con Neiro primero que nosotros y será el fin de Lucil— expreso Lara — No te preocupes Elther estoy segura que solo la está usando para llevarnos a Neiro.
— Si pero tomen en cuenta que no podremos con ellos. Dices que no debieron de ser muchos por el lugar en que estaban. Solo imaginen que pasara cuando lleguemos a la nave de Neiro. Lucil no tendrá ninguna esperanza y tampoco nosotros — explico Sirine
— Y que sugieres que la dejemos a su suerte — dijo enejado Iliac
— No pero...
— Imposible Sirine, si no quieres ir, no es tu obligación, sin embargo yo si iré — expulso molesto Elther
— Porque no mejor informamos a mi padre y esperamos refuerzos — sugirió Azuer
— No, yo me voy en este momento es demasiado el tiempo que estamos perdiendo. Estoy seguro que mientras discutimos esto Lucil está siendo torturada — dijo Elther aun más preocupado
Todos se miraron unos a otros entendiendo el peligro de la situación
— Tienes mucha razón debemos ir ahora. Esperando surja un milagro para que no seamos víctimas de un desastre dijo
Iliac mientras, se puso a trabajar en las coordenadas exactas de la nave de Neiro pensando que al entrar ahí no solo se llevaría a la muerte a él si no a sus propios hermanos, pero existía una persona a un más importante que el o que lo demás alguien que sin ella no podría vivir. A un que él en miles de ocasiones se negaba a aceptarlo, además estaba su hermano, ya sufría demasiado con la separación entre ellos. No quería ni pensar lo que sucedería si a Lucil le pasaba algo.
En esos instantes había aparecido un halo de penumbra sobre ellos al pensar que tal vez sería la última vez que estuvieran juntos. Todos sabían muy bien que Lucil no tenía nada que ver con esto y que por lo tanto no debía pagar por ello.

Les costó un poco de trabajo encontrar las coordenadas correctas pues eran confidenciales, pero que al explicarle la situación a la Fuente esta los ayudo inexplicablemente para ellos.
No perdieron tiempo en entrar para salir en Imitón y que al ver a su alrededor solo pudieron ver a Neiro frente a ellos
— Nos volvemos a ver ¿no es así? — dijo Neiro
— ¿Por qué metiste a Lucil en todo esto? Entréganosla — exigió Iliac y Elther al mismo tiempo, se miraron algo cohibidos, pero sus dudas fueron esfumadas por Neiro
— ¿Preguntas porque? Ustedes más que nadie lo deberían de saber
— ¿De qué hablas? — pregunto Elther — Ella jamás te ha hecho nada
— Como no entienden necesitaba una carnada para que vinieran. Ese es el problema con la gente de Kara resulta ser muy sentimental. — dijo Neiro irónicamente — Vean aquí bien nuestra invitada

El circulo interior miro hacia donde veía Neiro. Por donde entraba Irene quien seguía llevando a Lucil. Lucil no se veía bien al verlos ahí solo bajo la cabeza y reinicio su rezo sin importarle nada a su alrededor. Los demás la miraban pensado que estaba llena de miedo y confusión.
Neiro quien la consideraba insignificante la arrastro hacia donde estaba el para después aventárselas a sus hermanos. Lucil cayó de bruces en el suelo sin saber qué hacer. Azuer quien era el más cerca de ella la ayudo a reincorporarse para protegerla tras de sí Mientras Elther e Iliac la miraban preocupados, volvieron su atención a Neiro.
— Mi señor había dicho… ¿qué ha hecho? — pregunto asustada Irene al ver que Neiro les había entregado a Lucil
— ¿Te atreves a contra decir una de mis órdenes? — pregunto furioso Neiro al ver la osadía de Irene
— No mi señor pero es que ella es la única que sabe dónde está la Elegida
No solo Neiro volteo a ver a Lucil —quien se seguía en completa concentración murmurando su rezó— también sus hermanos voltearon a verla buscando una respuesta en ella pero ella no se había enterado de lo que Irene había dicho.
— ¿Es cierto lo que dice? —exigió Azuer que estaba más cerca
Lucil no contesto era como si ya no estuviera ahí como si solo estuviese una sombra. En ese instante de confusión Neiro se había acercado a Irene a decirle algo al oído para después dar una orden con el dedo. Irene por su parte había empezado a moverse cada momento más cerca de Lucil quien no se enteraba de nada
— CONTESTA — grito Elther viendo todavía a Lucil, pero esta no mostraba ningún cambio, preocupado y furioso a la vez intento acercarse a ella
— La pregunta será ¿quién dice la verdad? — dijo burlonamente Neiro— Al final el que sale ganando soy yo quién los tiene acorralados y sin ninguna salida
Todos miraron a su alrededor viendo que tenían una especie de círculo de luz que los rodeaba. No comprendían lo que les quería decir Neiro con que no había salida. Al ver su confusión Neiro empezó a carcajearse incontroladamente
— Tristes Karianos, no comprenden que dentro de este círculo su puerta dimensional no funciona— dijo Neiro
Sirine al escucharlo intento abrir una puerta pero sin éxito alguno, era como si una gran estática bloqueara todas las salidas.
— Esta vez creo que es el fin — dijo Neiro acercándose más a los jóvenes —. Si se les ocurriese salir del circulo o de esta cámara habrá Alfernos y Singoales gustosos de atacarlos
En ese momento Neiro envió su poderoso hechizo a los hermanos, cuando de repente se abrió una puerta dimensional frente al círculo interior para dejar salir a una persona que portaba una capa negra para después cerrarse, este individuo se agacho rápidamente poniendo el dedo pulgar sobre el suelo lo que inicio que se creara una gran esfera que cubría al círculo interior. Todo esto sucedió en muy pocos segundos. Fue una sorpresa no solo para El circulo interior sino también para Neiro al ver rebotar uno de sus más poderosos encantamientos contra la esfera como si no fuera más que una moneda que da contra la pared.
— ¿Quién eres? — pregunto al unísono con el circulo interior
— Váyanse de aquí — contesto la extraña
— No podemos. El circulo de luz que nos rodea nos lo impide — comento Elther
— Tu eres la Elegida — dijo Azuer quien reconoció algunos minutos después al extraño frente de si
— Estando dentro de la esfera pueden irse. Háganlo ya — dijo una vez más la extraña
El circulo interior se había quedado anonadado por lo que había dicho Azuer lo veían interrogantemente sin comprender que era lo que sucedía, lo mismo le pasaba a Neiro quien estaba asombrado.

En tanto Irene había aprovechado todo aquel desconcierto para irse acercando poco a poco a Lucil quien permanecía olvidada en la parte posterior del grupo. Habían sido tan rápidos los movimientos de Irene que al crear la esfera la extraña de capa había quedado dentro de ella y había aprovechado la confusión que había armado su llegada para apoderarse de Lucil una vez más. Esta no había opuesta ninguna resistencia, Irene se había protegido con Lucil ya que no se veía muy consciente, en realidad no era más que un cuerpo que si lo movías de un lado a otro te seguía con docilidad — muy diferente ha hace algunos minutos en que oponía resistencia y es que no era más que la sombra que había creado Lucil para poder hacer su aparición como la extraña que había hecho la esfera en la que se encontraban ahora dentro — . Irene saco una daga de entre sus ropas y diciendo quedamente para si
— Si nosotros no sabremos donde está la Elegida, tampoco lo sabrá el circulo interior — mientras que hacia un movimiento violento con la daga incrustándola en el estomago de Lucil.
Lucil dio un gemido ahogado por la mano de Irene cayendo arrodillada enfrente a esta. En tanto la extraña ordenaba una vez más
— HE DICHO QUE SE VAYAN. TOMEN A LA QUE VINIERON A BUSCAR Y ¡LÁRGUENSE!— mientras observaba preocupada a su sombra
— Pero... — dijo Elther — te quedarás sola y será muy peligroso
— Ese es mi problema
Iliac viendo lo determinada que estaba y reconociendo que si no habría sido por aquella extraña en ese momento estaría todos muertos regreso a ver en dirección a Lucil que estaba de rodillas frente a Irene. No podía creerlo velozmente movió su mano lo que provoco que Irene saliera volando chocando con una de las paredes de la esfera cayendo inconsciente. Los demás se dieron cuenta y corrieron por Lucil. Mientras que la extraña permanecía aun con el dedo índice sobre el suelo y llena de nervios por su sombra, mientras el induviduo que estaba frente a ella le procuraba un terror insostenible.
— Esta herida — dijo preocupado Azuer quien había sido el primero en llegar a donde se encontraba la sombra de Lucil
Una punzada en el interior de Lucil le hicieron pensar en las consecuencias, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse
— Hay que llevarla rápidamente a un hospital — dijo Lara
— No, un hospital no, morirá — dijo Sirine quien se había inclinado para ver la herida
Al escuchar esto todos se miraron entre si
— Sugieres que la llevemos a Kara — dijo Elther esperanzado y algo fuera de si
— Tal vez yo podría curarla — sugirió Iliac
— No lo creo estás muy débil han pasado muy pocos días de que despertaste. Pondrías en peligro su vida y la tuya también — explico Elther muy nervioso
— Entonces no hay que perder más tiempo llevémosla a Kara en una cápsula antes de que sea tarde.
Rápidamente hicieron a parecer una cápsula Delignia y la metieron dentro de ella, para después abrir una puerta a Kara desapareciendo todos tras de ella.
— Bien ahora quedamos tu y yo. Dime te seguirás ocultando tras esa burbuja o darás la cara — dijo Neiro retando a la extraña
— Por supuesto que no — dijo Lucil poniéndose de pie, desapareciendo por completo la esfera que la cubría y temblando de terror. Sabía que no podía demostrarle miedo, pero le era inevitable sabiendo lo que era capaz de hacer.
Neiro arremetió contra ella con el mismo hechizo de hace unos momentos. Lucil no sabía qué hacer anticipando que si era herida por ese rallo quedaría mal muy mal. Por lo que instintivamente sin saber como lo hizo atrajo hacia si el cuerpo de Irene que yacía inerte tras ella, Protegiéndola justo a tiempo al impacto del ataque de Neiro.
— Muy, lista, muy lista, pero pensé que serías más fuerte que eso — dijo Neiro
Ella no contesto solo trato de sostener el cuerpo de Irene por si él la volvía atacar. Dando unos pasos hacia tras. Se volvió a inclinar creando de nuevo la esfera y abriendo una puerta frente así que la llevarían a la Tierra.
Lucil llego a su habitación algo adolorida por el peso del cuerpo de Irene que aun sostenía.
— ¿Cuánto tiempo me queda para que desaparezca la sombra, Fuente? — pregunto Lucil preocupada sabiendo lo que le esperaba
— Tres minutos.
— Los suficientes para poner a Irene dentro de una de esas cápsulas — dijo Lucil mientras lo hacía — Quiero que me habrás una puerta en un lugar donde pueda conservarla sin que nadie se dé cuenta pero que siga viva
— Como ellos permanecieron por mucho tiempo, aun que su energía se agote paulatinamente
— Si, pero sin que nadie se dé cuenta
— Nadie lo hará —dijo la Fuente mientras le abría una puerta a Lucil quien deslizaba la cápsula dentro de ella — yo me encargare de ello
— Bien ahora solo esperar a que la sombra desaparezca y yo tome su lugar — dijo Lucil mientras se recostaba en su cama y daba una gran suspiro esperando lo inevitable después de ver a Irene lastimar a su sombra.
Ella se había acabado de acostar cuando sintió que algo la jalaba hacia otro lugar, pensó que se sentía más agradable cuando se había separado de la sombra que había dejado en Imitón. Lucil apareció dentro de una habitación blanca del laboratorio central de Kara. No tuvo mucho tiempo en darse cuenta donde estaba porque al instante de reincorporarse totalmente a la sombra sintió un enorme dolor en su estomago tocándoselo muy fuerte y mirándose las manos viéndolas que las tenía llenas de sangre. No se había dado cuenta pero estaba dentro una cápsula Delignia y escuchaba algunas voces a su alrededor.
— Ha vuelto en sí — dijo una asistente
— Hay que esperar dos minutos más para que esté lista para la regeneración — ordeno la doctora a cargo
Fuera del consultorio donde se encontraba Lucil estaban todos su hermanos y su padre
— Pero como es que Neiro se atrevió a lastimar a mi hija — dijo Omed después de escuchar de sus hijos lo que había sucedido
— Dice que ella es la única que sabe donde está la Elegida — dijo Sirine
— Y yo creo que es cierto porque la Elegida estuvo ahí y si no hubiera sido por ella no estaríamos aquí ahora — explico Iliac
— Si pero se tendrán que ir aun que la Fuente no lo ha dicho, es mejor así — dijo Omed
Todos estallaron en protestas haciendo imposible oír lo que decían
— ¡SILENCIO! — dijo Omed haciéndose escuchar en medio de las protestas
— Es que adonde papá. La Tierra ya no es segura — protesto Elther — además quiero estar con ella, es mi… es mi amiga
— La Tierra no pero la casa aun si — refuto Omed haciendo caso omiso de los ruegos de Elther
— ¡Sugieres que nos quedemos encerrados en la casa! — dijo Azuer enojado
—SI — dijo de terminantemente su padre
— Al menos déjanos permanecer aquí hasta que Lucil esté bien — dijo Iliac nervioso, mientras veía a su hermano desesperado
— No se lo debo consultar con la Fuente — contesto Omed — aun que se que le hará bien no podemos arriesgarnos
— Pues porque no lo haces a horita — propuso Lara
— Fuente — llamo Omed
— Si — Contesto la Fuente
— ¿Qué opinas de lo que acabamos de platicar? — pregunto Omed
— Necesito consultarlo con la Elegida — contesto la Fuente
— Pero si la Elegida esta aquí a pesar de que no sepamos quien es ella, ella si nos conoce ¿por qué no nos podemos quedar aquí? — pregunto Iliac
— Porque aun no ha recuperado todas sus fuerzas lo que significa que aun está en peligro la Comunidad para ustedes que permanezcan en Kara — dijo la Fuente
— Bien entonces esperaremos a que le preguntes a la Elegida — sugirió Omed
La doctora que atendía ha Lucil salió momentos después anunciando que Lucil se encontraba consciente y que en unos minutos más iba ser trasferida al área de regeneración. En tanto la Fuente hacia participe de la conversación que se había dado a fuera y le preguntaba si estaba de acuerdo en que estuvieran mientras ahí en lo que ella se recuperaba. Lucil por su parte pensó en Elther y que ahora solo faltaría muy poco tiempo para decir la verdad deseo por un tiempo en que sería bueno para ella descansar de sus hermanos, pero después pensó en que tal vez podrían ser atacados, lo cual sería nefasto ya que no está en condiciones de estar con ellos, por lo que acepto que se quedaran. Esto les informo la Fuente quedando complacidos todos.

Pasados los dos minutos que habían ordenado llevar a Lucil al área de regeneración donde fue metida dentro de un aparato descubriendo la herida por completo.
— Te va a doler un poco, pero después de que pase todo quedarás como nueva — le comento la doctora
Después de dejarla acomodada indico que iniciaran, al momento salió un rallo láser que rodeaba la herida de Lucil. Ella mientras tanto se sentía morir debido al dolor que ocasionaba la regeneración.

Momentos después de terminaron la pasaron a una cuarto en donde reposaría por una semana como se lo había indicado la doctora. Minutos después entraron su padre y sus hermanos en el cuarto de Lucil.
— ¿Cómo estás? —pregunto su padre
— Me siento muy adolorida — contesto secamente Lucil
— Sentimos no haber podido hacer mucho pero es que... — empezaba a explicar Elther — Lamento lo que paso todo ha sido mi culpa si tan solo no hubieras estado sola cuando ella te abordo esto nunca hubiera pasado
— Quisiera dormir un momento me siento exhausta — dijo despectivamente Lucil, «Lo siento amor mío, no puedo con todo esto pronto te enteraras de la verdad y no querrás estar más conmigo.»
— Entonces te dejaremos a solas para que puedas descansar — inquirió Omed
Después de algunos momentos en que quedo sola quedo dormida. Ella podía sentir el viento en la cara, era una sensación buena el estar parada ahí sintiendo solo aquella brisa que la animaba a seguir adelante. En ese instante escucho una voz que venía de abajo en la colina donde se encontraba
— Evel, amor regresa ya a la nave, tenemos que irnos
Lucil volteo a ver a la persona que la llamaba y se sobre salto demasiado al saber que era Neiro quien le hablaba
— Tenemos que ver a nuestro soberano Rar, serás participe de mi sacrificio — dijo Neiro
— No quiero que mueras Neiro, te amo — dijo Lucil con lagrimas en los ojos sentía como si le oprimían de pronto el pecho
— Lo sé pero es necesario para que el regrese a la vida
— Pero tú, ¿por qué tu?
— Ya hemos hablado mucho sobre el tema es necesario que lo aceptes y disfrutemos nuestros últimos momentos juntos. Ahora que la Comunidad Kariana es más fuerte, todos debemos de hacer sacrificios yo entregándole la vida a Rar para su regreso y tu aceptando mi partida

Lucil bajo la cabeza y se dejo guiar por Neiro quién la llevaba a una cueva donde ya todo se preparaba para el sacrificio de Neiro. Ambos entraron el con la mirada en alto como gran Rey y ella triste y con la mirada baja tomo asiento frente al pulpito donde se encontraba un ceremonial. Neiro se dirigió al pulpito quitándose las ropas de la parte superior de su cuerpo hincándose en el centro del ceremonial mirando de frente a Lucil, quien no deseaba ver lo que sucedía frente a ella. Todo fue muy rápido después de varios cánticos en la que un grupo de cinco personas rodeaban a Neiro hasta por último estirarle una bandeja con una daga en el centro con la cual el dijo algunas palabras más para después penetrar la daga dentro de su pecho y caer completamente muerto. Al instante el ceremonial se vio invadido de una neblina muy densa dejando paso en el centro una profundo luz plateada que emanaba del centro de donde se localizaba el cuerpo de Neiro. Para después irse todo aclarando muy lentamente dejando entre ver una silueta entre la neblina. Lucil empezó a sentir el más inmenso temor como nunca en su vida lo había sentido. Ya casi se había aclarado todo cuando una voz que inspiraba miedo salió de entre la poca neblina que rodeaba a aquella silueta
— TU — dijo furiosamente la voz dirigiéndose a Lucil que aun permanecía dolorida y desahuciada por la muerte de Neiro
Lucil no tuvo tiempo de alzar por completo la mirada cuando sintió que una gran ráfaga de viento la tocaba levantándola en el aire. Para después caer su cuerpo al suelo.
— NO, NO, NO — Lucil despertó gritando
Al instante aparecieron en la puerta sus hermanos, mientras ella respiraba dificultosamente, llena de sudor. La doctora no tardo en llegar acompañada de su padre, quien la había ido a buscar.
— Muy bien , ¿qué es lo que sucedió? — pregunto la doctora
Lucil no supo que decir. Teniendo a todos enfrente como explicar lo había sucedido
— Solo tuve una pesadilla, doctora. Solo eso
— ¿Estás segura? — dijo la doctora
Lucil la miro inquisitivamente, no podía entender porque le hacia esa pregunta, oh que era lo que la doctora sabia que ella no. Sabía que debía mantener silencio, pero sin duda la doctora sabía algo.
— ¿Por qué? — pregunto Lucil poniendo a prueba a la doctora
— Solo tu debes de saberlo — respondió la doctora de la misma manera en que Lucil le había preguntado
— Doctora podemos hablar un momento por favor — interrumpió Omed al ver lo que sucedía
— Si solo quiero revisarla — contesto la doctora
Después de revisar a Lucil la doctora salió de su cuarto acompañada de Omed.
— Ahora si me podrá explicar que es lo que le quiso decir a mi hija — exigió Omed
— Bueno señor Hinior yo no sabía que era su hija yo pensé que... — decía en tono disculpa la doctora
— Espero que tenga alguna buena excusa para tratar a sí a mi hija — dijo enojado Omed
— No señor, la verdad es que solo pensé que quería llamar la atención viendo se rodeada, bueno ya sabe usted del circulo interior — dijo disculpándose la doctora
— Mi hija no necesita llamar la atención, ella jamás lo ha hecho y no tendría porque empezar a hacerlo. Así que le voy a pedir que exclusivamente sea atendida por otros doctor no quiero más que usted esté cerca a ella
— Pero Legado Hinior, no era mi intención contrariarlo
— Lo siento doctora pero esto es una orden, no la quiero más cerca de mi hija. Así que le pediré que pida su transferencia a otra área que no tenga que ver con el laboratorio central
— Pero señor, es que yo...
— Le sugiero lo haga lo más pronto posible o de lo contrario puede ser sacada del área de estudios en la que esta
La doctora al ver que Omed hablaba muy en serio asintió y partió.
Mientras Lucil escuchaba la discusión apagada que mantenía su padre con la doctora
— Cariño, estás bien — dijo Elther preocupado, acercándose por primera vez sin reservas después de tanto tiempo
— No me llames así, papa puede regresar — repuso Lucil, tratando de evadir la mirada acusadora de Sirine, Lara y Azuer
— ¿Sabemos todo lo de la Elegida, que tienes que decir a tu favor? — pregunto Sirine
Lucil empezó a sudar frío mientras se removía nerviosa en su cama «¿Cómo se enteraron?¡Ya lo sabe!¿Pero, el aun me mira con amor?¿Qué es lo que está sucediendo?» Miro a Elther intentando buscar una respuesta
— No es tiempo para esto, ella debe de descansar — dijo Elther molesto
— Tú debes de saber algo, sino estarías tan impaciente como nosotros — dijo Lara — después de pasar tanto tiempo con ella, debes saberlo
«Ellos aun no saben es por lo que dijo Neiro que están así» pensó para si
— ¡Como puedes decir eso Lara, sabes que si estuviera enterado, no se los ocultaría. Sabiendo por todo lo que hemos pasado…
— Tratándose de ella, no estoy tan segura — refuto Sirine
— ¿Por qué no simplemente nos sacas de la duda nos dices la verdad, Lucil? — pregunto Azuer
Omed regreso en ese momento bastante ofuscado, mientras que Lucil los evadió tapándose el rostro con la cobijas tratando de ignorar las preguntas.
— ¿Se puede saber que sucede aquí — dijo Omed mal humorado — primero la doctora y después ustedes? Es que no pueden dejar a mi hija en paz
— Perdón papá — dijo Lara — es que queremos saber lo que sucedió
— Ya hablaran con ella después, ahora déjenla descansar — repuso Omed
— Papá es que ella sabe y... — dijo Azuer
— Mi padre tiene razón, es lo que yo les dije desde el principio — repuso Elther
— Para eso es que se querían quedar, regresarán a la Tierra. AHORA MISMO — grito Omed para hacerse escuchar ante las quejas de los tres
— Papá podemos hablar — dijo Iliac detrás de Omed
— No quiero escuchar razones por las cuales debes saber la verdad ahora, Iliac.
— No es de eso que te quiero hablar
— ¡Papá yo también quiero hablar contigo!— agrego rápidamente Elther
Omed salió aun enojado de la habitación. Al instante volteo a ver a sus hijos instándolos a hablar
— Papá tienes mucha razón en querernos mandar de regreso a casa. Pero... — empezó Iliac
— Debes saber antes la verdad
— No, debes de pensar en tu hija, quien ha estado muy extraña estos días. Te acuerdas que tú mismo nos mandaste vigilarla. Pues te recuerdo que no ha cambiado su situación que ella aun está mal y que puede regresar a lo mismo que hacía antes. A esas locas ideas sobre el suicidio o cosas así — dijo Iliac mientras miraba expectante a Elther en busca de su apoyo
— Eso es muy cierto, antes me dejaba permanecer con ella, pero ahora me evade. Quisiera estar con ella más tiempo por su propio bien como te platica Iliac y…
— ¿Y qué es lo que proponen?
— Que como tu viste no todos la atacamos, propongo que unos de nosotros se quede en su compañía, puede ser Elther o yo
— Si es por su propio bien, estoy de acuerdo. Con la condición de que no quiero que sea molestada por nadie, incluyéndoles
— Te doy mi palabra — dijo Elther advirtiendo a su hermano con la mirada
Después de esto los tres entraron en el cuarto donde ya todos estaban tranquilos.
— Que esperan ya váyanse, no los quiero ver aquí — dijo impenetrablemente Omed
Al es cucharlo los tres hermanos fueron desfilando uno por uno frente a la puerta dimensional que los llevaría a la Tierra.
— Les dejo, cuídenla bien y recuerden lo que prometieron — dijo Omed muy quedamente
— Si papá — contesto Iliac en el mismo tono
Omed salió del cuarto y al instante se destapo Lucil, aun que no por mucho tiempo viendo que Iliac la observaba, pero sin decirle nada, mientras Elther sentado a su lado le contemplaba preocupado.
— No te preguntare nada, solo me quede a cuidarte — dijo Iliac al ver que Lucil se tapaba de nuevo.
Elther la miro besándole la mano y le sonrió.
— Descansa bebe
Lucil le miro nerviosamente, esperando de su parte una explosión como la de sus hermanos, pero no hubo tal. Elther permaneció a su lado en silencio, ella se cubrió aun más entre las cobijas hasta que se quedo dormida.

Ella empezó a tener conocimientos de sí misma a pesar de sentir su cuerpo muy adolorido como si la hubieran golpeado con un mazo en todo su cuerpo. Ella entre abrió los ojos con mucha dificultad tratando de entender que era lo que le sucedía y ¿cómo es que ella había podido llegar ahí? Miro detenidamente a su alrededor, enderezando muy lentamente su cuerpo adolorido. Dando se cuanta así que se encontraba en una habitación espaciosa la cual no tenía ni una sola ventana pero que sin embargo estaba cubierta de una luz grisácea. Fue así que se percato que estaba reposando sobre una especie de lecho el cual se encontraba al centro de la habitación dentro no había muchas cosas solo algunos muebles del mismo color grisáceos al igual que la luz.
De repente ella escucho un sonido sordo, volteo y vio a un hombre —el cual se abría paso a través de una puerta que se acababa de escuchar — que el infundo al instante pánico, pero también mucho interés.
— Al fin has despertado, no comprenderás lo rudo de mis acciones pero de otra forma tu no estarías en este momento conmigo — dijo el extraño
— ¿Quién eres? — pregunto Lucil
— ¿Es que no me reconoces? — dijo irónicamente el sujeto
— Jamás te he visto — contesto Lucil
— Jamás me has visto — repitió el extraño en tono de sarcasmo — ¿Cómo puedes decir eso? Si hace tan solo unas horas presenciaste mi resurrección
— ¿¿¿QUÉ???
— Es inútil negar que no me conoces Lucil o Evel como le hacías pensar a ese guiñapo de Neiro. Yo sé quién eres, sé de dónde vienes, se que engañabas a Neiro haciendo te pasar por su amada y debo reconocer que tus conjuros son muy buenos porque sin ellos no habrías podido soportar a una persona como Neiro.
— ¿Quién eres tú y que te importa lo que yo haga o deje de hacer?
— Veo que aun no te das cuenta de quién soy
— ¡Bueno! Como ya sabes quién soy, entonces no me queda más que despedirme porque no estoy dispuesta más a soportarte
El hombre rió mordazmente, a lo que Lucil no pudo entender pero sin más no se detuvo a pensar más y dijo
— A casa — Lucil esperaba que se abriera una puerta interdimensional pero no sucedió, lo que provoco que aquel hombre se riera con más energía
— A un no comprendes. Dentro de esta habitación ni tus poderes, ni la fuerza de la Fuente, ni tu tecnología, ni nada que yo no desee que hagas pasara. Eres mía y esta será tu prisión para siempre. Porque soy más fuerte que tu, porque estás destinada a mí, ¡porque así lo quiero yo! Y porque no podrás salvar a Kara de su destrucción.
— Tu, tu, tu... no pu-e-des hacer esst-t-to — dijo Lucil con la voz entre cortada casi a punto de llorar por la desesperación
— Si puedo, porque soy tu peor pesadilla — dijo enérgicamente el hombre
— No, No.... No puedes. ¿por qué?, ¿quién eres? ¿qué te he hecho?
— Rar. Ese nombre responde a todas tus preguntas…
— Lucil despierta, el doctor esta aquí y te quiere revisar
Lucil escucho muy lejanamente entre sueños, para después despertar rápidamente y encontrarse acostada en la cama de una habitación de un hospital y descubrir que quien le hablaba era Iliac. Ella miro a su alrededor desconcertada, sin entender lo que sucedía, restregándose los ojos preguntando nerviosamente
— ¿Dónde está?
— ¿Dónde está, quien? — pregunto extrañado Iliac
Lucil quedo por un momento callada, viendo una vez más a su alrededor y recordado lo que en realidad sucedía
— ¿Quiero decir, dónde estoy? — volvió a preguntar Lucil — ¿Dónde está Elther?
— Usted se encuentra en la hospital central de ....
— En México por supuesto — dijo rápidamente Iliac interrumpiendo al doctor — y Elther ha ido ha casa a darse un baño rápido más tarde regresara
— Iliac no me engañes, ayer hablaban de regresar a la Tierra, escuche muy bien a mi padre cuando hablaban de eso.
— Pues piensa lo quieras
— Con el permiso de ambos yo solo quiero estar asolas para revisar a la paciente — dijo el doctor interrumpiendo la discusión
— Lo siento — dijo Iliac saliendo del cuarto.
Cinco minutos después el doctor salía del cuarto de Lucil, la que aprovecho ese tiempo para reafirmar sus pensamientos y decidir cuál sería la posición que tomaría.
Iliac volvió a entrar en la habitación, para encontrar a una Lucil totalmente diferente a la que había dejado.
— El doctor dijo que esta tarde me dará de alta y podré regresar a casa — menciono Lucil
— Que bien.
— También me dijo que debo dormir más y que en algunos minutos vendrá a suministrarme un calmante
— Supongo es lo mejor
— Si...Pero...No quiero. Por favor, ya no quiero dormir. No es agradable — dijo nerviosamente Lucil
— ¿Por qué?
— Solo no dejes que lo haga yo lo trate de convencer pero no me hizo caso.
— Esta bien
— Y... tampoco, me dejes sola por favor, es que este lugar me da miedo — mintió Lucil — ¿Cuánto tardará Elther en regresar?
— Aquí no te pasara nada, Elther ya no debe de tardar, descuida
— Es que tu no comprendes, este lugar me hace que... Solo no me dejes sola. No quiero dormir ¿Por favor? — dijo Lucil pensando en la sola idea de volver a soñar con aquel hombre que le infundía tanto miedo «Te necesito tanto Elther mi amor, ¿Dónde estás?¿Porque te has ido ahora que… No debo de pensar en el fue solo una pesadilla»
— Esta bien
— Gracias…
Lucil guardo silencio mirando fijamente hacia el techo razonando cada una de las palabras que había vivido consiente e inconscientemente, en aquellos días que se le habían hecho eternos, sobre todo le preocupaba muchísimo aquellas dos revelaciones que había tenido hace unos momentos, sabía que se haría realidad, la sola idea le daba tanto miendo. Y no dejaba de preguntarse quién era aquel Rar. Ella jamás había escuchado ese nombre, pero tampoco se atrevía a preguntar a la Fuente porque en su interior sabía que era inútil saber quién era aquel hombre, porque con solo saber que ella no podría hacer nada ni por ella misma, ni por Kara la hacían entristecer.

Mientras tanto Iliac permanecía sentado en silencio observándola, y preguntándose qué era lo que había pasado con aquella Lucil que él había conocido. Se había perdido desde el momento en que Irene la había tomado como su rehén. Sin duda alguna todo cambiaria para ellos, ahora ella sabia su secreto y sin duda alguna había influido en ella se veía débil, temerosa y muy insegura. El ya la había visto así antes pero esta vez era más preocupante. Por otro lado estaba su hermano «Le pedí de cualquier manera que no le dijese la verdad hasta que mi padre haya tomado una decisión, pero él no deja de preocuparse si ella sabe la verdad y que no sea por él. Es por eso que se ha ido, no puede con la culpa. ¿Verdaderamente ella cuanto sabrá?»
— ¿En qué piensas?
Lucil no aguanto más y pregunto sin importarle las consecuencias
— ¿Sabes quién es Rar?
— ¿De qué hablas?
— Es que se lo oí nombrar a Irene — dijo Lucil para justificar su pregunta
— Bueno por lo poco que se es uno de los dioses Mirianos. Digo quiero decir...
— No me interesa nada más. No te estoy pidiendo explicaciones de que este lugar ni que hago aquí, ni porque sucedió lo que sucedió ayer. Solo dime lo que sepas de aquel dios
— Solo sé que se dice que el volverá a la vida con la llegada del Imperio del Silencio
— ¿El imperio del silencio?
— No sé mucho sobre eso, quien te podría explicar mejor es Irene o Neiro o ¡O cualquier Miriano!
Lucil guardo silencio después de eso
— ¿Que escuchaste acerca de ese nombre?
— Nada en particular solo tenía dudas de quien era
El resto de la tarde fue muy diferente a como ella había pensado a pesar del silencio que rodeaba a la habitación.
Pocas horas después Elther entró algo nervioso y se acerco a Iliac
— Puedes dejarnos a solas — pidió Elther algo nervioso. Iliac le miro dudoso y repuso
— Solo espero que sepas esperar
— El ya ha tomado una decisión, me lo ha dicho. No le diré todo. Mi padre más tarde tal vez lo haga
Iliac asintió y abandono la habitación
— ¿Qué sucede? — pregunto Lucil nerviosa «No quiero que me diga la verdad, no quiero perderle. No puedo le amo demasiado como para soportar su indiferencia. Fuente realmente podré decirle la verdad, sin miedo a que pueda pasar algo.» Ella guardo silencio mientras Elther daba vueltas por la habitación haciéndose de valor para decirle la verdad.
— «No debes temer siempre el sepa callar, tu podrás decirle» — Lucil escucho la voz de la Fuente en su conciencia
— «¿Pero cómo es posible que, tú me estés hablando así? — repuso Lucil
— «Eso no importa ahora, si no quieres perderle se sincera con él, porque él lo será contigo»
Lucil trago saliva y asintió para sí.
— ¿Cómo te sientes? — pregunto Elther evadiendo la pregunta de Lucil
— Mejor, gracias.
— Lucil, creo que es tiempo de que…
Ella empezó a temblar al igual que el caminaba más rápido por la habitación. El continuo…
— Tú te has dado cuenta que bueno, que algo extraño pasa y que…
— Elther no sigas, no es necesario…
— No si lo es porque tú has cambiado conmigo, desde que…
— Elther no es eso, es solo que…
— Que te has cansado, bueno me hayo en libertad de decirte la verdad. Ya no es necesario que me evadas. Lucil debes de saber que tú no estás en la Tierra — «Lo dije… al fin lo sabe» — y que…
— Elther, ¡Por favor!
— No me crees es cierto, no viste a mis hermanos salir de la habitación por esa compuerta, ¿me dirás que no se te hizo extraño?
Lucil respiro hondo «es mi turno, la Fuente tiene razón debo ser sincera con él; como él lo está siendo conmigo.»
— Lucil, este lugar se llama Kara, se que ya nos has escuchado hablar de ella. Debes de saber que… — continuo Elther
— Elther no sigas. No me mal interpretes, no es necesario. Lo sé todo
— ¡QUE! ¿Desde cuándo? Entonces es cierto que sabes quién es la Elegida. Ella te lo ha dicho todo. ¡Porque me lo ocultaste! ¿Eso era lo que no me querías decir? — alego molestó, he impresionado a la vez Elther
— Podrías sentarte por favor, me mareas, además me pones más nerviosa de lo que estoy.
Elther tomo asiento molesto e impaciente
— Antes de empezar, quiero que sepas que para mí no ha sido nada fácil. Mi vida siempre ha sido un simple enredo, lo sabes. La mitad de ella apenas si la entendía y la otra era un profundo y oscuro pozo negro que aun no logro ver donde empieza una cosa y comienza la otra — continuo Lucil
— Eso no justifica que me hayas ocultado una cosa tan importante — repuso cortante Elther
— ¿Vas a juzgar las cosas antes de escucharme, si es así creo que ya se cómo va terminar esto? — pregunto Lucil casi a punto de llorar.
Elther respiro molesto y algo arrepentido. No la deseaba ver llorar pese a todo lo que sucediera él siempre la amaría
— Continua, prometo mantenerme imparcial hasta que termines
Lucil respiro nerviosa y empezó
— Desde niña siempre he sido algo distraída y extraña. Desde que tengo uso de razón mi padre me alejaba de ustedes, a veces no entendía porque y otras veces pensaba que era — Lucil suspiro muy profundo y continuo — por lo que ocultaba. Pensé que se había enterado de mis sueños y que por ello me rechazaba.
— El lo hacía porque nosotros debíamos estar aquí y el jamás quería que tu mundo se viera afectado por ello. Se lo prometió a tu madre
— Lo sé. En fin, en ese tiempo mis sueños conformaban una luz intensa que irradiaba alrededor y que llenaba mi interior de paz. Yo me sentía especial pensaba que los ángeles hablaban conmigo, con el paso de los años es iba empeorando, veía imágenes de personas que ni conocía. Figuras que otras personas no veían. Voces que otras personas no escuchaban.
— Es lo que me platicaste la otra vez
— Si, es eso. Bueno fui con varios doctores, llegaron a decir que necesitaba internarme, pues pensaban que se trataba de esquizofrenia. No quise aceptarlo, sabía que algo extraño pasaba en mí, pero no quería aceptar que estaba loca. Intente con otros doctores, sobra decir que todos llegaba a la misma conclusión. Pensé que ya no habría manera de negarlo y decidí que era tiempo de tomar una decisión
— Mi padre jamás supo que estuvieras internada
— Porque jamás lo estuve. Ya había preparado todo para ello, sin embargo algo paso. Un sentimiento de que algo andaba mal estaba en mi. No sabía que era, pero algo me hizo sentir que todo cambiaria y entonces lo vi. El cambio todo mi mundo. Tiempo después de tener esa visión lo conocí, pese a que aun tenía esa sensación era feliz teniéndole a mi lado.
— Estás hablando de…
— Esta historia no es sobre él, pero si. Con el tiempo empezamos a salir y conocí a sus amigos y a una de las que fue mi mejor amigas. Todo este tiempo ese sentimiento siempre existió, algo estaba mal, sabía que no debía seguir a su lado o con el tiempo me arrepentiría
— Porque te engaño
— Eso fue lo menos importante. Por el fue que la conocí. Muy cierto como Irene les dijo una vez, ella me vio por primera vez, lo que no les dijo es que fue en la calle donde vivía él. Ese día que la conocí, un año antes los sueños había empeorado, estos fueron casi diario y con tal intensidad que empezaron a afectar mi vida, tanto que por seguir uno de ellos, fue que termine inconsciente en esa calle. Fue la primera vez que vi a Iliac
— ¿Quieres de decir que tú?
— Si Elther, soy ella.
— ¡Pero!
— ¡Por favor! Lo prometiste. — suplico Lucil al ver el desasosiego de él, el asintió y ella continuo — Después de desperté no entendía nada, ni pude recordar nada, simplemente quería comprender por eso volví y ese fue el maldito día que la conocí. En fin el tiempo paso yo continúe con Manolo y ella se hizo mi amiga más por Laura que adoraba su compañía que por otra cosa fue que acepte que estuviera cerca de mí, pues ese sentimiento de peligro se hizo más intenso cuando ella estaba conmigo. Paso el tiempo Manolo y yo rompimos Laura y yo tuvimos conflictos con ella, por lo que decidí aceptar la propuesta que me hizo y que me llevo a México.
— Fue entonces que volviste a casa
— Si. Como te dije en un principio no quise saber nada de ustedes y me aleje, pero esas imágenes continuaron y al parecer en México empeoraron al punto de hacerme sufrir tanto. Las quise ignorar, me negué aceptarlas nuevamente en mi vida. No sé de qué manera logre alejarlas por algún tiempo de mí. Pero lo que no pude alejar fue a Irene, la vi en una de mis visiones, como se unía a Iliac y como terminaba traicionándolos. Intente por todos los medios que no cayeran en la trampa. Pero para entonces ustedes ya estaban muy mal habían perdido a Azuer y ella no aparecía.
— ¡Ella no aparecía!
— Yo no aparecía — repuso Lucil con una mueca —Sin embargo ni eso, ni nada pudo parar lo llamados, por el contrario empeoraron, tanto que ese dolor inmenso que
— Ella te lo transmitió, ella te robaba la energía sin tu consentimiento, pues nosotros no éramos capaces de mantener la situación a flote. Fue tanto la unión entre ella y tú que te trasmitía su propio sufrimiento. Te debilitaba.
— Y yo no tenía ni idea. Había veces en que ya no soportaba y…
— Era cuando intentabas…
— Terminar con todo, pero estabas tú te amaba y aun con todo mi desconcierto el saber que eras mío me hacia fuerte. No sé qué paso pero de alguna manera pude recuperar algo de mi fuerza, fue entonces que decidí saber la verdad y te pedí ayuda.
— Y por lo visto resulto, ese día que te fuiste de la casa, ese día lo supiste.
— Ese día vi a la Fuente por primera vez y… — suspiro nuevamente — me odiaras cuando lo sepas pero ya sabes prácticamente todo de nada vale que te oculte lo peor, de cualquier manera…
— Prometí que no te juzgaría hasta no saberlo todo
— Cuando llegue a Kara por ese hechizo y vi a la Fuente, ella me explico la situación que vivía Kara, yo me llene de pavor. No quise aceptarlo de cualquier manera, me negué a ser la persona que ella decía y abandone todo, pese a que ella me suplico. No quise — dijo Lucil mientras rompía a llorar, ella le vio a los ojos el evadió su mirada. Elther se paro y dio algunas vueltas le miro con desprecio, después guardo silencio tomo nuevamente asiento
— Continua
— Después… — dijo Lucil entre sollozos al verlo completamente serio y esperando una explicación, intento tranquilizarse, lloro por un rato más sabiendo que lo había perdido ya, que su miedo se había hecho realidad, pero debía terminar sabía que él se merecía la verdad — fue un mar de confusión por eso me fui de la casa, por eso te pedí tiempo porque sabía que ya no te merecía, después de todo lo que ustedes estaban pasando y las esperanzas que tenían en la mentada Elegida. Ella no era más que una parodia de estupideces, no merecía nada más. Decidí vivir al margen de todo con culpa o sin ella, no sería capaz de lo que me había dicho la Fuente que poderes tenía más que sus llamados, no había más. Y entonces sucedió el ataque. Yo no lo supe sino unas semanas después, cuando me presente en la escuela y no pude ver a Iliac. Entonces busque a Lara y Sirine… — dijo ella. Lucil le platico todo hasta que ella despertó nuevamente en Kara herida, después de eso guardo silencio expectante hasta que después de media hora el hablo
— Todo lo que me dijiste, no fue como me imagine a la Elegida, yo no sabía que tu no tuvieras poderes, por eso jamás pensamos en ti, cuando llego Irene con sus mentiras, fue que entonces lo consideramos. Si tú me habrías tenido más confianza todo esto muy probablemente no hubiera pasado, pero como tenérmela verdad. Si yo mismo jamás de la tuve. Lucil no ha sido sino culpa de ambos lo que sucedió. No puedo culparte por ello.
— Tal vez en eso tengas razón, pero…
— No puedo juzgarte por tu primera reacción, aun que cuando lo sepan mis hermanos te matarán, pero yo… No puedo te amo y aun que no apruebo lo que hiciste en primera instancia, no puedo culparte. Si yo hubiera estado en tu lugar tal vez hubiera hecho lo mismo.
— ¿Entonces?
— Entonces, ya que ambos hemos sido sinceros, considero que no hay más que decir y volvamos. Yo no soporto estar si ti Lucil, no me importa el pasado. Sé porque lo hiciste y lo acepto. No fue lo que yo imaginaba, pero al menos hiciste lo correcto, tarde pero lo hiciste
— ¿Entonces no me odias?
— Por supuesto que no tontita. Te amos demasiado Lu — dijo Elther mientras la abrazaba y le daba un beso
Ella le abrazo y correspondió dulcemente al beso
— Cuando lo sepan mis hermanos se van a volver locos — dijo Elther sonriendo
— Elther, hay otra cosa
— ¿Qué?
— Ellos no pueden saberlo, no es cuestión mía. Se lo he prometido a la Fuente y al final creo que tiene la razón. Su trabajo era encontrarme, no yo a ustedes
— ¡Hay!¡Odio estos convencionalismos!¿Que vamos hacer ahora? Me van a matar si guardo el secreto.
— Lo siento
— ¡Qué más da! Lo tenemos bien merecido, tan tontos ella viviendo en la misma casa y jamás nos dimos cuenta que eras tú. Además si es el precio que tengo que pagar adelante.
— ¿Entonces no hay problema?
— Se vale que les de algunas pistas, principalmente a Iliac que es un necio con respecto a ti. Se negara a…
— ¿Qué pasa?
— Lucil la Fuente te platico… Bueno tu sabes que Lara y yo estamos unidos por una profecía de amor, ¿verdad?
— Si pero ya ves que no siempre se hacen realidad la prueba somos tu y yo.
— Es que la misma les une a Iliac y a ti
Lucil se carcajeo tan fuerte que le dolió el estomago
— ¿Estás de broma?
— No — dijo el seriamente
— Elther no te lo tomas en serio ¿verdad? Solo hay que vernos para saber que está muy fuera de la realidad. Nos odiamos pros si no te has dado cuenta
— Si verdad — dijo sonriendo Elther, pero algo preocupado «No estoy de broma y el tan solo saberlo me llena de celos. El te ha amado desde siempre. Desde niños te ha demostrado esa antipatía que él y yo sabemos que es amor. No sé porque mi hermano a elegido ese camino, que solo le lleva al sufrimiento, pero ahora tú estás conmigo y no pienso perderte.» — Una cosa más ¿mi padre lo sabe?
— No, y no quiero que lo sepa
— Bien, debes de saber que de un momento a otro el vendrá y te dirá la verdad sobre todo lo que ya sabes de nosotros y con el Iliac y…
Omed entro en ese momento con Iliac detrás de él muy animado
— Hola papá — dijeron Lucil
— El doctor te ha dado de alta solo que antes debo hablar contigo porque no podrás volver a la Tierra con lo último que paso — dijo Omed
— ¿Que es lo que me quieres decir? — pregunto Lucil viendo de reojo a Elther quien miraba a Iliac muy serio
— No sé cómo empezar — dijo Omed
— Tal vez deberíamos empezar explicándole quienes somos — sugirió Iliac — aun que tal vez…
— Iliac tiene razón — alego Elther
— «No te entrometas, ella no sabe nada» — le dijo Elther mentalmente a su hermano
— «¿Entonces que tanto platicaron?»
— «Confórmate con saber que nuevamente estamos juntos.»
— «Al menos ya no estarás con tu carota de mártir» Iliac sonrió mientras escucha va a su padre hablar con Lucil
— Creo que tienes razón. Hija como ya te habrás dado cuenta lo que ha pasado todos estos días ha sido muy extraño para ti, de cómo te arrancaron de la Tierra y viniste a parar a este lugar — explico su padre
— En realidad si tengo muchas dudas acerca de lo que ha sucedido, pero como en un principio ustedes no me quisieron decir nada, yo lo respeto — dijo Lucil
— «Ahora entiendo porque nunca nos dimos cuenta, eres muy buena en esto» Lucil miro a Elther en tono de regañina «Acostúmbrate, Iliac también puede hacerlo y por como veo que hay un profundo silencio tu aun no puedes, no te preocupes te enseñare» — agrego Elther mientras sonreía
Iliac miraba a su hermano y a Lucil suspicazmente e intento iniciar una conversación telepática con él, pero Elther hecho por tierra sus tentativas al ignorarlo
— Si pero también existe muchas dudas para nosotros — explico Omed
— ¿Dudas?¿Sobre qué?— pregunto Lucil «Si me estás escuchando no te entrometas más, solo déjame terminar si amor» pensó fuertemente mientras le contestaba a su padre, miro a Elther para comprobar si había recibido su mensaje
— «Aprendes rápidamente, aun te hace falta pulirte mucho más pues me llego algo confuso tu mensaje, pero para ser la primera vez que lo haces estuvo muy bien, me pregunto ¿Qué más monadas tendrá mi cariñito?» dijo Elther mientras sonreía abiertamente
— Sobre porque Irene y Neiro te tomaron como rehén — respondió Omed
— Pues realmente no lo sé . Ella empezó a hablar sobre que eran muy débiles y después dio una orden para después Iliac y Lara se empezaran a retorcer por no sé porqué motivo, todo fue muy confuso y en realidad quisiera olvidarlo todo — comento Lucil
— Si pero existe más que eso en todo lo que sucedió, yo recuerdo muy bien como el mismo Neiro reconoció que tu sabias algo sobre la Elegida, es lo que queremos saber — agrego Iliac
— ¡La Elegida! No sé de qué me están hablado — alego Lucil
— Hija realmente es muy importante para nosotros saber sobre ella. Sabemos que ella ya sabe toda la verdad, pero es muy necesario que nosotros tengamos contacto directo con ella — explico Omed
— Yo no sé nada — dijo Lucil resueltamente
— ¡No! Si lo sabes. El mismo Neiro lo aseguro — alego Iliac
— Ahora entiendo lo único que quieren son respuestas, pero saben “!Yo no sé nada!”. Lo único que quiero es volver a casa y no saber nada más ni de sus problemas, ni de lo que sucedió, ni de la Elegida, ni de este lugar y mucho menos de ustedes. — replico Lucil muy enojada
— Hija tranquilízate, solo te pedimos eso, pero si dices que no es cierto, te creo.
— Gracias Papá — dijo Lucil mirando furiosa a Iliac quien estaba también enojado por su negativa, miero a su hermanos quien aguardaba callado en un rincón de la habitación
— Y con respecto a volver a casa, lamento decirte que no podrá ser así, ahora con la llegada de la Elegida todo a cambiado y ni tu, ni tus hermanos están seguros en la Tierra. La Fuente bueno es una especie de...
— Papa no es necesario que me expliques, no importa que sea eso, solo quiero saber que pasara conmigo y con mi vida — dijo Lucil, interrumpiendo a su padre
— Bueno te decía que ni tú, ni tus hermanos permanecerán más tiempo en la Tierra debido al peligro que corren por los diferentes atentados que hemos tenido en todo este tiempo. Y la Fuente me ha dicho que es necesario que el Circulo Interior se reúna en Kara, pues prácticamente tú te quedarías sola en la Tierra, sin ninguna protección a merced de nuestros enemigos.
— Papá, pero yo no tengo nada que ver con esto. ¿Por qué me quieren a mi? — pregunto Lucil — mientras miraba a Elther expectante
— «No me siento muy cómodo viendo como les mientes, pero tienes razón es muy prematuro para decir la verdad hay que ver primero que ni si quiera toman en cuenta que tú puedas ser la Elegida, nos queda mucho camino pr recorrer, espero que me dejes ayudarles, para que se den cuenta de quién eres realmente»
— Porque ellos piensan que tu sabes donde esta la Elegida— explico su padre
— Y entonces ¿a dónde voy a ir? — pregunto Lucil
— Te quedarás aquí con nosotros — contesto Omed
— ¿Pero y mis estudios y mi vida que tenía en la Tierra ?
— La tendrás que olvidar por algún tiempo, debes de comprender que si vas allá prácticamente te estoy entregando a tu muerte segura — explico Omed
— Entiendo. Y entonces ¿a dónde iremos ahora?
— Bueno tu iras a vivir con nosotros. En Althertou, solo que existe algo que tu no conoces aun y es que este lugar está lleno de magia y en el lugar en el que nosotros vivimos está protegido por la ella permitiéndoles solo el acceso al círculo interior es decir a tus hermanos y los Elegidos y a mí, pero existen dos lugares donde los consulados e invitados como tu pueden quedarse, y que están muy cerca del palacio, ahí es donde vivirás por algún tiempo — explico su padre
— Entonces eso quiere decir que estaremos de vuelta en Kara, hoy mismo — afirmo Iliac
— Si, tus hermanos ya lo saben, y están en el castillo
— Bien, entonces si no me necesitan más creo que me podré reunir con ellos en este momento — sugirió Iliac
— Adelante — contesto su padre y después agrego para Elther — ¿tú no vas con él?
Iliac no volteo rápidamente apareciendo en frente del una puerta que lo llevaría al mismo castillo
— No papa yo me quedo con ella un rato más, alguien tiene que enseñale la ciudad, las costumbre y todo y tu sabes muy bien que no tienes mucho tiempo
— Estoy de acuerdo, solo que pienso que debería ri a ver a tu novia, ¿No crees?
— Más tarde — «No se lo he dicho lo sé, prometo hacerlo muy pronto»
— Como tú quieras — alego Omed
— Bien entonces iremos a conocer el lugar donde será tu casa, además de que te quiero darte un comunicador que es muy fácil de manejar y con el cual podremos estar en contacto
Su padre hizo lo mismo que había hecho Iliac hace algunos segundos. Lucil quedo un poco indecisa en si debía seguirlo o no
— Vamos hija, este es una forma de transportarse, aun que lamentablemente tu tendrás que hacerlo como en la tierra ya que debemos de regularizar las salidas y las entradas del planeta por lo que utilizamos por lo mientras los medios convencionales, aun que dentro de toda la Comunidad y entre federaciones si utilizamos las puertas dimensionares

Lucil se levanto de la cama en la que había permanecido sentada todo este tiempo y atravesó junto con su padre y Elther la puerta, para aparecer en medio de un puente. Lucil miro a su alrededor, ella jamás había estado ahí todo era muy hermoso lo primero que logro ver fue el sublime castillo que se levantaba al centro de una isla, la cual esta vadeada en su totalidad, a pesar de que las paredes que rodeaban al castillo no era grandes, era prácticamente imposible cruzarlas ya que toda esta isla se encontraba cubierta en su totalidad por una gran esfera de energía dorada que alcanzaba a cubrir por completo la parte más alta del castillo. Lucil pudo entender entonces cuando su padre le explico que se encontraba protegida sin duda alguna se trataba de eso. A pesar de la barrera Lucil podía ver muy bien el castillo el cual era enorme — ella jamás había visto una construcción tan grande — ella pensó que tal vez si ella viviera ahí necesitaría de gran parte de su vida para poder conocer cada pasaje, cada habitación de aquel castillo que a pesar de no contar con grandes adornos y ser blanco en su totalidad era hermoso con sus diferentes torrecillas y balcones que daban un jardín que lo rodeaba por lo que podía observar Lucil, algunos árboles alcanzaban gran altura, pero había otros lugares en lo que se podía ver al cien por ciento el castillo si poderle estorbar ningún árbol. Lucil no podía quitarle la mirada de encima, era como si la llamara, como si la invitara a entrar— ya que hay que mencionar que la entrada de este castillo daba a un extremo del puente, justo en el centro de la isla(el cual lo comunicaba con la ciudad, que se encontraba al otro extremo del puente) el cual no tenía ninguna puerta, entre viéndose una parte del jardín y la puerta principal del castillo la que era muy alta, pero que a la par también se veía entre abierta — hasta que su padre la tomo por el hombro obligándola a voltear, para encontrarse unos metros más atrás con dos edificaciones igual de blancas que el castillo, pero no tan grandes como este, en realidad uno era más grande que el otro, el más cercano del castillo era de cuatro pisos — el más pequeño de los dos— y no muy grande, y unos cien metros más adelante se encontraba una edificación el doble de grande que el primero. Lucil por primera vez se pudo dar cuenta que la isla se encontraba al centro de una gran dona de lago y que las únicas edificaciones que se veía más cerca eran esas dos, para después encontrarse al otro extremo del puente con un gran colorido que era la ciudad. Lucil observo esto último algo extrañada ya que era edificaciones bastante grandes en algunas partes y en algunas otras observaba como se suspendían en el aire —sin que nada los detuviera— pequeños jardines.
— Es hermoso, ¿no lo crees? — observo su padre al ver lo impresionada que se encontraba Lucil
— Si — murmuro Lucil todavía viendo a su alrededor
— «Desearía que pudieras conocer el castillo, ahora mismo, he notado como te llamaba, pero… ellos están ahí sería imprudente»
— Ven, te mostrare cual será tu nueva casa
— Mañana si quieres te puede mostrar la ciudad — propuso Elther mientras seguía su padre y a Lucil
— No te parece que llamaras mucho la atención Elther
— Hay maneras de mantenerse incognito, no lo olvides — dijo Elther «Además no me trago nada que ella no sabe lo de la Elegida, debemos de estar alertas padre»
— «Si me escuchar sabes que es de mala educación comunicase de esta manera, no lo hagas con mi hija, no quiero asustarla. Sin embargo tienes razón será mejor mantenerla vigilada y quien mejor que tú que eres su mejor amigo, pero no por eso debes dejar abandonada a tu novio»
Elther sonrió, mientras su padre lo miraba, en tanto los tres entraban al edificio más cercano del castillo, ahí todo era hermoso rodeando el pasillo por el cual iba de pequeñas flores, a ambos lados había habitaciones las que estaban cerradas. Después de haber caminado algunos segundos encontraron una escalera de caracol que era de vidrio muy sólido, subieron al primer piso, lo que más sorprendió a Lucil es que a pesar de que se trataba de una edificación había un gran jardín que rodeaba a la escalera a pesar de que en la parte posterior hubiera solo habitaciones. Lucil vio el jardín con algunos árboles muy pequeños — los más altos alcanzaban metro y medio de alto al fondo del jardín se encontraba una pequeña casa color mármol rodeado de alabastros e higuerillas que colgaban en su entorno. Ella también vio que sobre su cabeza se podía observar un cielo muy azul como si estuviera en pleno aire libre podía sentir lo cálido del sol y una que otra ráfaga de viento.
— Este será tu nuevo hogar — dijo Omed
— Pero como, yo vi claramente que este edificio era de cuatro pisos, ¿cómo es que este jardín puede estar aquí? — pregunto confundida Lucil
— Es lo que se puede hacer con mucha imaginación, la tecnología adecuada y una pizca de magia
— Entonces todo es ficticio
— No, nada es ficticio. La tecnología la utilizamos para adecuar los edificios con este tipo de características y la magia es su complemento principal para hacer que lo que tu vez en el exterior se reproduzca en el interior, por ejemplo si afuera llueve aquí también, al igual que si alumbrará el sol. La magia solo te ayuda a reproducir aquí lo que sucede allá fuera. Y no te equivocas si era un edificio de cuatro pisos, aquí a mi lado está la puerta que da a otra escalera para el segundo piso, aun que si existiera otra persona que viviera aquí existen otras escaleras para que no necesariamente tenga que pasa por aquí si se diera el caso.
— ¿Te quedarás aquí conmigo?
— No, yo y tus hermanos vivimos en el palacio, pero con esto te puedes comunicar conmigo y también si quieres con tus hermanos
Omed le extendió a su hija un pequeño aparatito ovalado de cinco centímetro de circunferencia y una siete de largo en el centro había una bocina y varios botones a su alrededor. Omed tarde algunos minutos explicándole como se utilizaba y lo que podía hacer con él.
— Entonces este me mostrara con esto a qué lugar quiero ir y este otro con quien quiero hablar y dices que también me puede explicar lo que hay en la ciudad — explico Lucil señalando diferentes botones del aparato
— Si, y este es una ayuda general, para que puedas aprender otras funciones — agrego su padre
— Legado Hinior, la junta del ataque del nororiente esta por empezar en dos minutos, la gente ya está reunida para iniciar la asamblea
Omed escucho esto que salió de su multifuncional. Para después decir
— Hija me tengo que ir, Elther se queda contigo
— Pero y que voy hacer yo aquí mientras
— Lucil, hay muchas cosas que puedes hacer en este planeta, supongo que todo es nuevo para ti ¿no te gustaría conocerlo?
— Si pero
— No te preocupes, Elther ya ha dicho que gustoso te mostrara el Lugar
— Esta bien, solo quería más tiempo contigo, bueno creo que ya se te hace tarde
— Tienes razón, ahora que estás aquí estaremos más tiempo juntos

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