sábado, 15 de noviembre de 2008

BUSQUEDA

Las olas del mar se oyen,
un rumor que se escucha sin cesar.
A lo lejos las nubes lloran
por no saber donde están

Oh! luna resplandeciente
muéstrame la senda de ka verdad
para poder con tu ayuda
despertar del sueño eterno

Quiera, tu que me vigilas
sin recelo y con tanto esmero
dirígeme hacia tu resplandor
sin perder un solo instante tu atención.

Jamás ángel me desampares con tu claridad,
sigue eclipsando mi porvenir
como hasta ahora lo has hecho
y anhelo eternamente siguieras así.

Sol no abandones tu deber;
sin ti profanare mi recinto
y mi lama se internara
dentro de un retrato de sobra

Cuan más nunca sobresaltara tu imagen
y me veré envuelta dentro de una pesadilla
sin tan sólo una salida.

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